MÉRIDA, Yucatán, jueves 01/01/2026.- Contrario a lo que haría todo hombre enamorado y no aquel que se casó para que no le digan que soltero maduro…, Milo “Huachicol” no dedicó estos días de fiestas y recogimiento a estar con su prometida, sino que se dedicó a campañear mediante reuniones con la estructura de Morena en Mérida.
Vecinos del sur y otras zonas populares son el blanco del secretario de Economía, quien al igual que hizo en Puebla, donde dejó un desastre económico, en Yucatán la actividad económica, el empleo y todos los indicadores están a la baja.
Milo aprovechó estas fiestas decembrinas para darse baños de pueblo, toda vez que no pudo hacerlo en la Feria de Xmatkuil, donde pretendía casarse en las bodas colectivas, tal como se lo recomendó su asesora de imagen Gabriela López, pero los titiriteros del Huachicol, entre ellos Víctor López Martínez, finalmente le recomendaron que no lo haga.
Ya desde entonces planeaban que la boda de Milo fuera de Chen tutuz de mentira), tal como quedó de manifiesto en la boda civil, donde el Huachicol no abrazó del todo a la novia y lo hizo con el puño medio cerrado, lo que algunos lo interpretan como indecisión, pero en Yucatán lo entendemos como una boda del Chen tutuz, es decir de mentiritas.
Todo mundo sabe que Milo se está casando por compromiso, porque necesita estar casado para que sea un “candidato ideal”, porque aunque la 4T se dice muy liberal, los amos del Huachicol consideran que la sociedad meridana no querría un candidato sin mujer, por eso de que “soltero maduro, cangrejo seguro”.
Además del manifiesto desamor a su prometida, queda una duda tras la boda civil. ¿Para quien es el mensaje que envió Milo Huachicol con el puño medio cerrado mientras simulaba abrazar a su “novia”? ¿Para otra mujer, para un hombre o para una quimera?


