MÉRIDA, Yucatán, sábado 29/11/25.– El degenerado José Tomás “Och Quep”Priego Canché y la malnacida mamá Sofía Nidia Pacheco Náhuat morirán en el Penal meridano pues los condenaron a 98 y 110 años de cárcel, por tres delitos.

Estos delitos son violación equiparada agravada en grado de tentativa; violación equiparada agravada (2), trata de menores. Pues la mujer “vendía” a su hija a José Tomás, quien violó a la jovencita de 13 años en un motel.

PRECISIÓN: Aunque los condenaron a la pena antes mencionada, oficialmente sólo pasarían 60 años presos, si es que viven, porque así lo ordena la legislación mexicana. El Tribunal Unitario Primero de Enjuiciamiento les impuso esa ejemplar pena carcelaria.

OTRAS PENAS: A la degenerada mujer le impusieron una multa de 760,895 pesos; el pago de la reparación de daño moral con 80 mil pesos, y $13,050 por el daño material (todos en forma solidaria con la mujer).

Les negaron los beneficios de sustitución de penas y los amonestaron públicamente; les suspendieron sus derechos políticos, entre otras sanciones, y se anexarán los datos del sentenciado al banco de datos de infractores de delitos sexuales.

LA HISTORIA: A José Tomás lo detuvieron por una orden de aprehensión, momentos después que detuvieron a su coacusada, Sofía Nidia, ya que estaban denunciados de que en los meses de febrero, marzo y abril del 2020, en horas del día, el sujeto intentó violar a la jovencita, en ese entonces de trece años de edad.

Esto, que sólo quedó en abuso sexual, pues la manoseaba en sus partes íntimas, ocurrió en una casa de la colonia El Porvenir, lugar donde funciona un motel.

En otra ocasión pretendió ultrajarla en una casa de la colonia San Luis Chuburná, donde José Tomás agarró a la adolescente e intentó meterle su pollo, pero no lo logró, pues la muchachita se movía tratando de zafarse de su agresor, lo que hizo que éste no lograra en esos momentos su cometido.

Sin embargo, luego, en ese período de tiempo, la penetró dos veces con su pollo a pesar de la resistencia de la jovencita, quien no pudo repeler la agresión.

Las agresiones sexuales se dieron, debido a que Sofía Nidia, la madre de la jovencita, le facilitaba y gestionaba que José Tomás se viera con la adolescente, pues a base de engaños llevaba a la menor con el sujeto, actividades por las cuales le cobró al ahora condenado.