PROGRESO, Yucatán, martes 09/09/25.- Luego de que en enero de este año mordió a un policía, el domingo 30 de agosto el ebrio impertinente José Luis M., de 45 años de edad, casi le cercena de un machetazo el dedo pulgar a un policía de la Secretaría de Seguridad Pública.

La juez de control de Progreso, Suemy del Rosario “Suavecita” Lizama Sánchez, en la misma audiencia inicial, lo imputó y vinculó a proceso penal por lesiones calificadas cometidas contra servidor público.

La juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva y dio DOS meses de plazo para acabar de investigar el caso y luego pasar a un juicio oral o a un proceso abreviado.

EL ATAQUE: Fue en la fecha antes mencionada, a las 17:20 horas, cuando el ebrio sujeto, machete en mano amenazaba a ciudadanos en la calle 53-C de la comisaría de Flamboyanes y cuando uniformados estatales intentaron someterlo éste reaccionó de forma violenta y lesionó en la mano izquierda a un agente estatal, al que por poco cercena el dedo pulgar con el machete.

En la revisión le decomisaron varias armas blancas que llevaba entre sus pertenencias, así como una réplica de arma de fuego de plástico. Finalmente, los guardianes del orden sometieron al ebrio impertinente, lo llevaron a la cácel municipal y luego lo enviaron al juzgado.

ANTECEDENTE: A José Luis ya lo habían detenido y está sometido a proceso penal por el delito de lesiones contra servidor público, acusado de morder con todas las ganas del mundo en una mano a un policía de la Secretaría de Seguridad Pública.

Esa vez, la juez “La Suavecita” sólo le impuso las medidas cautelares de firmar periódicamente; no salir del Estado sin permiso judicial, y someterse a cuidado y vigilancia, para hacerle honor a su apodo.

El primer ataque fue el 9 de enero de este año, a las 13:50 horas, en la calle 53 C entre 62-A y 62 B de Flamboyanes, cuando el ebrio sujeto, al tratar de soltarse de un policía de la SSP, que trataba de someterlo, lo mordió en la mano izquierda y, tan dura estuvo la mordida que le ocasionó una herida que tardó en sanar más de 15 días.