TEKAX, Yucatán, lunes 08/09/25.- En una burla más la justicia o en una vulgar venta al mejor postor de la justicia, al asesino agricultor Javier Esteban Vera Catzín, de 31 años de edad, quien merecía 40 años de cárcel, sólo le impusieron, menos de la mitad.

Con la pena máxima por homicidio calificado este sujeto debió salir del Penal de Tekax a los 71 años, pero con esta ridícula sanción quedará libre a los 47 años.
La autora de esta aberración fue la juez de control de Tekax, Silvia Elena Torres Cobá, quien condenó al sujeto, originario de Tigre Grande, Tzucacab, por medio de un proceso abreviado, por el crimen del maestro de primaria Edwin Mayel M.Ch., de 39 años de edad, fue condenado a 16 años de prisión, a quien mató a cuchilladas en el vientre. Ambos llevaban una relación sexual, pues el maestro era gay.
PRECISIÓN: Cabe la posibilidad de que la familia de maestro haya recibido, también, una jugosa cantidad de dinero para aceptar un proceso abreviado y no exigir la pena máxima para el asesino de su familiar. En un proceso abreviado todos ganan, es como el juego de la pirinola… sólo que al revés.
Al asesino también lo amonestaron públicamente; la juez le suspendió sus derechos políticos; lo condenó a la reparación del daño a la víctima indirecta; le ordenó que participe en programas de reeducación integral, y le prohibió acercarse a la persona denunciante y al lugar de los hechos, durante TRES años, después de compurgar su pena en prisión.
LA HISTORIA DEL CRIMEN: Por una aventura profesor va a la tumba y otro al Penal: Lo que le pareció una aventura emocionante y que le redituaba se convirtió en la peor pesadilla del agricultor Javier Esteban V.C., quien trató de acabar esa relación, pero no contó con la oposición del maestro Edwín Mayel.
La cita fue el sábado 17 de mayo, en el lugar acostumbrado, en la casa del campesino, en donde se llevaban al cabo los encuentros sexuales, pero esta vez el destino les tenía preparada una mortal sorpresa al profesor.
El maestro, originario y vecino de Xoy, comisaría de Peto, viajaba unos 60 kilómetros para ir a ver a su “amigo” hasta la comisaría de Tigre Grande, (Tzucacab), ambas localidades ubicadas en los límites de Yucatán con Quintana Roo.

EL FATÍDICO DÍA: El maestro se bañó, se perfumó y le dijo a su familia que iba a cenar a Peto, pero en realidad fue a ver a Javier Esteban, a Tigre Grande, quien ya había decidido acabar con esa relación.
Luego del encuentro sexual, ya en la madrugada del domingo, el agricultor le dijo al maestro que sería la última vez que se veían, pues ya había decidido acabar con esa relación.
Sin embargo, el maestro se negó y al principio trató de convencer al agricultor de que diera marcha atrás en su decisión de acabar la relación, pero ante la negativa de Javier Esteban la situación se puso tensa, discutieron y el agricultor perdió los estribos y acuchilló al profesor, a quien la sacó las tripas.
Luego enterró el cadáver en una fosa que tenía en su casa, ubicada a la entrada a Tigre Grande y llevó la moto del profesor al otro lado de la comisaría, pero la gente, que ya sabía de la relación del muchacho con el maestro se lo dijo a los policías, quienes lo entrevistaron y cayó en contradicciones y acabó por confesar el crimen y en donde enterró el cadáver.
LA DETENCIÓN: Fue apenas dos días después de que hallaron el cadáver del profesor Edwi Mukul, la policía detuvo a Javier Esteban, de 30 años de edad, acusado del delito de homicidio calificado, por matar al mentor.
La rápida detención se debió a que era conocida la relación que tenía el extinto profesor, originario de la comisaría de Xoy (Peto) y Javier, quien es originario de Tzucacab, Yucatán y de oficio agricultor.


