ESPITA, Yucatán, domingo 03/08/2025.— Con música, tradición y sabor local, el municipio de Espita se vistió de gala para celebrar la tercera edición de “Una Noche en la Atenas de Yucatán”, una velada que fusionó arte, cultura y comercio en un ambiente lleno de historia y orgullo regional.
La noche comenzó con una representación de la tradicional siembra del ceibo, símbolo ancestral de la identidad espiteña. Decenas de participantes, ataviados con el traje típico yucateco, partieron del parque Francisco I. Madero en un colorido contingente encabezado por el alcalde Mario Sánchez, acompañado por la joven Yahima Sasil-U, embajadora de las celebraciones en honor a San José. Así como autoridades municipales.
Jóvenes entusiastas cargaban sobre sus hombros el ceibo, en una evocación del ritual que tradicionalmente marca el inicio de las fiestas en el mes de diciembre.
Entre aplausos, música de charanga y alegría desbordante, el desfile avanzó por las principales calles hasta llegar a la placita de toros, donde se llevó a cabo la simbólica siembra del árbol. En ese mismo instante, autoridades y asistentes no dudaron en sumarse al baile al son de la charanga marcando el inicio de una gran velada.
Ya en el parque principal, se realizó la inauguración oficial del evento. En su discurso, el alcalde Mario Sánchez destacó el objetivo central de esta iniciativa: fortalecer el turismo, dinamizar la economía local y brindar espacios para el desarrollo artístico y cultural. Agradeció, además, la entusiasta participación de comerciantes, emprendedores y ciudadanía, quienes dan vida a esta fiesta con su esfuerzo y talento.
El escenario se llenó de vida con la presentación del Ballet folklórico “raíces del Oriente” con una estampa Jaranera bajo la supervisión del Lic. Ángel Fernely Osorio Mex que deleitó al público con un repertorio vibrante de jaranas.
Entre los bailes más ovacionados estuvieron el tradicional “baile de la cabeza de cochino” y el “baile de las cintas”, que arrancaron sonrisas y aplausos entre los asistentes. Finalizando el programa artístico de la noche el Grupo Kristal de la villa de Espita también deleitó a los espiteños.
Como ya es tradición, las autoridades municipales realizaron un recorrido por todos los puestos instalados, saludando personalmente a cada emprendedor y agradeciendo su participación. Cafeterías, heladerías, restaurantes, artesanos y propuestas gastronómicas innovadoras ofrecieron una muestra del sabor auténtico de Espita, llenando de aromas y colores el corazón del municipio.
“Una Noche en la Atenas de Yucatán” no solo es una celebración, sino una apuesta por el futuro cultural y económico de Espita. Con su arquitectura colonial como escenario y su gente como protagonista, esta velada mágica se consolida como una de las más esperadas del calendario local.
Sin duda, una experiencia que busca convertirse en una tradición donde propios y visitantes puedan reencontrarse con lo mejor de la cultura yucateca, en un ambiente de alegría, identidad y convivencia.


