MÉRIDA, Yucatán, martes 25/02/25.- En otro movimiento para ahogar a los alcaldes de oposición y obligarlos a que traicionen a sus partidos políticos y se afilien a Morena, para que les den dinero y obras, la judía practicante quiere arrebatarles el fondo de infraestructura.

Ante esta grave amenaza de un partido que cada día se muestra más como una dictadura abierta y no “Perfecta” como la que tuvo el PRI, alcaldes yucatecos están preocupados, pero sobre todo molestos, porque el gobierno central de Morena quiere arrebatarles el fondo de infraestructura, con el que hacen obras para beneficio de sus ciudadanos.

TIRO DE GRACIA: El gobierno de Claudia Sheinbaum, que de federalista no tiene nada, no sólo escatima los recursos que les corresponden a los municipios, sino que pretende quitarles lo poco que les queda para atender las necesidades de su gente.

Desde el sexenio de López Obrador, la mayoría del presupuesto se le queda al gobierno central y a los estados, de modo que a los municipios los dejan prácticamente sin nada: Antes los dejaban apenas con lo mínimo para mantener la operatividad del municipio, pero ahora quieren quitarles hasta eso.

Los alcaldes, y no solo los de oposición, sino hasta los morenistas, están muy molestos porque son ellos quienes dan la cara cuando los ciudadanos reclaman que no hay recursos para prestar los servicios y para brindar apoyos a los que la gente está acostumbrada en Yucatán, como ayuda para trasladar enfermos o para funerales de personas de escasos recursos.

COMO EN CUBA: Un gobierno federal debe dejar la mayoría de los recursos que se recaudan en manos de los municipios y estados, pues ellos son la autoridad primera para el pueblo bueno. Desde el sexenio de AMLO se aplica una fórmula que deja la mayoría de los recursos al gobierno central, que lo aplica en obras faraónicas e inoperantes, como el tren maya, la refinería de dos bocas o el aeropuerto Felipe Ángeles.

MÉXICO VA AL COLAPSO: También se va como barril sin fondo a empresas fallidas, como Mexicana de Aviación, Gas Bienestar o la compra de una refinería obsoleta en Texas. Igual para costear la elección de jueces y magistrados, que es un proyecto innecesario e irrelevante que se lleva a gran escala los recursos de los mexicanos.

Hoy los municipios y sus ciudadanos tienen que ajustarse el cinturón, menos el gobierno central de Sheinbaum que no se cansa de malgastar un dinero que hoy tanto se necesita en los estados, pero sobre todo en los municipios.