MÉRIDA, Yucatán, viernes 03/01/25.- Toda ebria y luego de discutir con su marido Samuel F.P., la señora Gabriela C.C. de un certero cuchillazo al corazón lo mató, el domingo 29 de diciembre, en una casa de la comisaría meridana de Komchén.

A la señora la detuvieron y la imputaron por el delito de homicidio en razón de parentesco, delito que en Yucatán tiene una sanción que va de 25 a 35 años de prisión y de 250 a 350 días de multa. Esta sanción se aplica cuando se asesina a un ascendiente, descendiente, hermano, cónyuge, concubinario, adoptante o adoptado, con conocimiento de la relación.

Sin embargo, si el delito se deriva de violencia física o moral habitual, la sanción es de 12 a 25 años de prisión y de 120 a 250 días de multa.

La juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada por todo el tiempo que dure el proceso penal y programo la audiencia para vincularla a proceso para el lunes 6 de enero.

EL CRIMEN: Fue el domingo 29 de diciembre, a las 22 horas, luego de que ella y su marido llevaban varias horas embriagándose, en su casa ubicada en Komchén; estaban en el patio, cuando de pronto empezaron a discutir y golpearse.

En un momento dado Samuel F.P. se levantó y su esposa de pronto se le acercó y encontrándose de frente a él, sin decirle nada y sin motivo alguno, le clavó un cuchillo en el pecho.

Al caer la víctima al piso, el ruido alarmó a los hijos de la pareja que fueron a ver lo que había pasado y hallaron a su padre aún con vida, en medio de un charco de sangre.

Enseguida lo subieron a un automóvil, pero antes de salir de la comisaría el hombre falleció por traumatismo torácico abierto secundario a lesión penetrante por arma blanca.