MÉRIDA, Yucatán, martes 17/12/24.- Se perdió más tiempo, dinero y recursos humanos en un inútil juicio, en el que condenaron a Jorge Carlos P.U. a Dos años de prisión, ya que ni pisará el penal, pues pagará un dinerito y estará libre como el viento.

A este sujeto lo condenó el Tribunal Unitario Segundo de Enjuiciamiento, por el delito de violación a las órdenes y medidas de protección, que violó al ir a la casa de su madre María Juana P.C. para escandalizar, amenazar y tumbar albarradas.

Lo amonestaron públicamente; le suspendieron sus derechos políticos; debe reparar el daño material y moral por 25 mil pesos; le prohibieron acercarse a la señora y a la casa de ésta de manera permanente, le ordenaron que vaya a programas regulativos para fomentar el respeto a las mujeres y a las personas.

También le impusieron un tratamiento/orientación sobre el consumo de drogas; que reciba atención psicológica y terapia, y que se le brinde atención médica especializada con respecto a su vista.

A este drogadicto y ebrio sujeto lo detuvieron el 11 de marzo por el delito de violencia familiar, ya que insultó amenazó y le tiró una albarrada a su progenitora; aunque lo dejaron preso salió libre en abril y el 14 de ese mes de nuevo fue a casa de su mamá, aunque ya tenía órdenes de restricción.

LADRÓN REINCIDENTE
Roba a lo largo y ancho de Mérida.-
Aunque estaba en el Penal meridano, a del delincuente reincidente Ricardo Enrique N.M. lo volvieron a “aprehender” por robo calificado (2), acusado de robar en el 2023 una agencia de cerveza y hurtar en un centro educativo de la colonia Jardines de Mérida.

En esta ocasión, lo juzgará el juez Rómulo Antonio Bonilla Castañeda, quien lo imputó, le impuso la medida cautelar de prisión preventiva y programó la audiencia de vinculación para hoy martes 17 de diciembre.

LOS ROBOS: Uno fue a las 11:55 horas del 8 de noviembre de 2023, en un expendio de cerveza ubicado en la avenida Yucatán (también conocida como calle 17) de la colonia Jardines de Mérida, donde se apoderó de cajetillas de cigarros, encendedores y otros productos, y de mil pesos de la caja chica.

El 23 de octubre de este año, apenas estuvo libre, después de permanecer breve tiempo en el penal, entró a un estudio de danza del fraccionamiento Jardines de Mérida para llevarse una bocina con todo y cargador.

Luego lo detuvieron en cumplimiento de una orden de aprehensión por robo calificado, porque robó con violencia en una clínica del pie diabético de la colonia Vista Alegre, de donde se apoderó por la fuerza de dinero en efectivo.

Para ese entonces, el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar le impuso la supuesta medida cautelar de prisión preventiva justificada y después lo dejó en libertad.

En esta ocasión, por un nuevo robo, el mismo juez le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada, lo imputó y vinculó.