MÉRIDA, Yucatán, martes 16/07/24.- Prevaleció la justicia y la razón: Un Tribunal de Juicio Oral demostró las mentiras de la asesina Itzel América Loría Poot, quien, luego que asesinó con saña a su “Ke’ex”, intentó hacerse pasar por víctima, para librar la condena.

Sin embargo, este Tribunal comprobó la plena responsabilidad de la mujer en el crimen de Gerardo Jesús C.T. y se mantuvo firme en contra de ella la sentencia que se emitió en septiembre de 2023, que es de 30 años y DOS meses de cárcel, por homicidio en razón de parentesco.

SUS MENTIRAS: Pretendió que se le juzgue con perspectiva de género y tratar de demostrar que padecía el Síndrome de la Mujer Maltratada; dijo que su defensa pública inicial no hizo bien su trabajo y se vendió con su contra parte; sin embargo, se demostró que no existía la atenuante cuando mató a cuchillazos a su pareja.

El nuevo juicio oral fue del 9 al 12 de julio y los integrantes del Tribunal, después que se desahogaran todos los medios de prueba y testimoniales de los hechos, nuevamente la encontraron culpable.

En consecuencia, ratificaron la condena en todos sus términos: Deberá pagar un millón 797 mil 777.20 pesos por concepto de indemnización; la amonestaron públicamente; le suspendieron sus derechos políticos; la privaron de sus derechos de familia respecto a la víctima, y le prohibieron acercarse a la denunciante, a los hermanos del ahora occiso y al lugar de hechos.

MERECÍA LA PENA MAXIMA, POR LA SAÑA DEL CRIMEN: El homicidio en relación de parentesco se sanciona con pena de cárcel que va de los 30 a 40 años de prisión, pero, ante la saña con la que mató a Gerardo, pues lo atacó con un cuchillo y en el suelo continuó con la agresión.

EL CRIMEN: El crimen fue a unos días de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, en 2021, en la madrugada del 5 de marzo, en el barrio de Bacalar, Valladolid, cuando la joven Itzel América, que en ese entonces tenía 26 años de edad, a cuchilladas asesinó a su “Ke’ex” (Querido) Gerardo Jesús C.T., de la misma edad, luego de una discusión en un cuarto de la vivienda de la familia del ahora occiso.

El crimen fue poco antes de las 3 de la madrugada, luego que Itzel y Gerardo Jesús llegaron a la casa de la madre de éste, ubicada en la calle 58 entre 37 y 37-A del barrio de Bacalar, donde les habían dado un cuarto para que vivan, pero estaban discutiendo.

LO SIGUE Y LO ACUCHILLA: En un momento dado, el joven salió al patio, para dejar de discutir, hasta donde lo siguió la mujer con un cuchillo de cocina, el cual se lo clavó y al caer gravemente herido, se le montó y continuó dándole de golpes con el arma.

TRATA DE HUIR, SE SENTÍA CULPABLE: Al sentirse herido, Gerardo pidió ayuda a gritos y uno de sus hermanos salió y vio a la mujer montando a su consanguíneo, que se hallaba en medio de un charco de sangre.

Al verse descubierta y consiente de lo que había hecho, la mujer trató de huir y corrió para alejarse del lugar; en el trayecto arrojó el arma, pero minutos después la detuvieron.