MÉRIDA, Yucatán, miércoles 05/06/24.- El juez de control José Enrique Sáenz Dzul está otra vez en el ojo del huracán: Esta vez lo acusaron de favorecer a una persona acusada de fraude de poco más de $8 millones, pues no lo vinculó a proceso penal.

Lo acusaron ante el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado por prestarse a presuntos y evidentes actos de corrupción, de modo que la semana anterior (miércoles) el señor Héctor S.M., por medio de sus abogados, entregó un escrito, en el que da a conocer una serie de hechos que podrían configurarse en delitos.

LOS HECHOS: El 24 de mayo debió haber una audiencia intermedia, por una carpeta administrativa 169/2023, pero el juez de control determinó el sobreseimiento del caso, de modo que el defensor expuso argumentos y luego dijo que su defendido Christian David S.C. no había cometido delito alguno.

El fiscal y el asesor se opusieron, mientras que el juzgador no fundamentó, como era debido, pues sólo hizo apreciaciones y valoraciones de lo que dijo la defensa del acusado, lo que exhibió un evidente favoritismo por el imputado.

EL JUEZ JUZGA ANTES DE TIEMPO Y EXCULPA: Luego que el fiscal dijo que no debía analizar ni valorar medios de prueba, ya que éstos debían ser debatidos en etapa de juicio oral, el corrupto Sáenz Dzul dijo que, ante los dichos de la defensa, se actualizaba la causal de sobreseimiento”, sólo con la justificación de la teoría de la defensa del acusado.

PIDE QUE SE INVESTIGUE AL JUEZ: El denunciante solicitó que investiguen la conducta del juez, para evitar que se vulneren aún más sus derechos, así como se tenga por admitida la queja y se inicien las investigaciones en contra del juez de control.

INDICIOS CLAROS DE CORRUPCIÓN: El afectado afirmó que, desde un principio, el juez trató que no se le ponga un brazalete electrónico al procesado, con el argumento que no había; es por eso que se presentó un amparo y se logró que se le ponga.

EL ROBO: El 14 de julio del 2021, el quejoso y el ahora procesado se reunieron en un restaurante y éste último le propuso que le cedería de deudas de predios con problemas legales, por medio de los que ganar buen dinero mediante juicios ejecutivos mercantiles en el juzgado de oralidad de la judicatura federal, donde tenía contactos entre los empleados.

El 4 de agosto de ese mismo año, Christian David le mostró documentos para hacer más creíble el engaño y a partir de esa fecha, el denunciante empezó a transferirle varias cantidades de dinero y firmaban contratos de prestación de servicios por inmuebles.

Luego el agraviado le entregó dos vehículos Mustang de colección, valuados ambos en un millón 600 mil pesos y también entregó seis millones 855 mil pesos en varias partidas.

Al paso del tiempo, el quejoso empezó a sospechar e hizo averiguaciones por su parte, descubriendo que los contratos eran simulados y falsos, no existiendo embargos en los predios.