MÉRIDA, Yucatán, domingo 18/02/24.- El jalisciense Manuel Ernesto C.V., enfrentará los cargos de abuso sexual y homicidio calificado, de modo que le espera una condena superior a los 30 años de cárcel, pues le causó la muerte a un chofer de un Va y Ven.

Además, este sujeto, que está afectado de la cabeza por el consumo abusivo de drogas, manoseó lascivamente a una mujer, quien viajaba en el autobús urbano de pasajeros, el domingo 28 de enero.

En la audiencia de imputación, que fue el miércoles 30 de enero, la juez de control Silvia Pamela Cetina Bautista lo envió al Hospital Psiquiátrico, para determinar si está bien de sus facultades mentales y en ese nosocomio los especialistas concluyeron que lo pueden juzgar.

Sin embargo, aunque este sujeto, originario de Guadalajara, Jalisco, quien aparentemente dejó de tomar medicinas que lo controlaban de sus afectaciones mentales por el consumo de drogas, aunque se le procese en calidad de inimputable, pasará unos años en el Cereso de Mérida, en el área especial de los presos con problemas mentales.

Luego que le dieron de alta del Psiquiátrico, la juez Silvia Pamela imputó a Manuel Ernesto, le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso penal y programó la audiencia de vinculación para el jueves 22 de febrero.

Los afectados por este sujeto son, por abuso sexual, la joven P.YF.C, y por homicidio calificado el ahora occiso chofer del Va y Ven José Eduardo L.T., dejó desprotegidos a su esposa y un hijo con discapacidad.

EL ABUSO Y LAS LESIONES: Ocurrieron a las 10 de la mañana del domingo 28 de enero, cuando el operador del autobús, a petición de una mujer que fue víctima de tocamientos lascivos de parte de Manuel Ernesto, intervino en defensa de la mujer.

MORTAL CAÍDA: El sujeto, como se ve en un video que circula en las redes, se comportaba muy agresivo, atacó al chofer, al que empujó, sin que los demás pasajeros hombres intervinieran en su defensa, y el conductor cayó por la puerta trasera del autobús, se golpeó la cabeza y luego murió en un hospital, el sábado 10 de febrero.

MUJERES VALIENTES: Las únicas personas que encararon al sujeto fueron unas valientes mujeres, que le exigieron que se calmara, porque había niños en el autobús.

Con el apoyo y testimonios de la ciudadanía, policías de la Secretaría de Seguridad Pública detuvieron a Manuel Ernesto y lo consignaron a las autoridades.