MÉRIDA, Yucatán, sábado 22/04/23.- La inmundicia de las cloacas de los políticos yucatecos, los innombrables e impresentables aparecieron junto al secretario de Gobernación, Adán Augusto López H., esos a los que la gente no quiere, como se los demostraron ayer.

LOS INNOMBRABLES Y ODIADOS DE LOS YUCATECOS: Junto al chairo funcionario federal aparecieron la peor alcaldesa que jamás tuvo Mérida y que enterró al PRI en Mérida, Angélica Araujo Lara; Mauricio Sahuí Rivero, quien pagó cientos de miles de pesos, para que Google borrara notas que lo denunciaron como ladrón de tierras, y Francisco Torres Rivas, el que se hizo millonario cuando se robó más de la mitad del presupuesto del supuesto rescate del Centro Histórico de Mérida.

Pero la fila de lo peor de los políticos no para ahí, pues están el sanguijuela que ha sangrado al PRD toda su vida y quien enterró en Yucatán. junto Con Alejandro Cuevas Mena, a ese partido, Eduardo Sobrino Sierra, junto con su sobrino, el inepto de Jorge Sobrino Argáez.

Los lastres aparecieron en montón y ahí estuvo el #ZorroRata (Roger Aguilar Arroyo, quien, además de ratero, es misógino, antigay, aunque tiene un hijo así, que le ha robado a quien ha podido, incluso a campesino, que lo demandaron y a los que les pagó por las tierras de las que los había despojado.

La extensa presencia de innombrables e impresentables en Mérida y en todo Yucatán la completan, entre otros, #MissTraición (Verónica Camino Farjat); Nerio Torres Arcila, malquerido por medio Yucatán; Raúl Paz Alonzo y Harry Rodríguez Botello Fierro, dos vividores locales del erario; Harry, del PVEM se había vendido siempre al PRI; en 2018 lo hizo con el gobernador Mauricio Vila Dosal y ahora ya saltó a MORENA.

LOS SAQUEADORES: Otros saqueadores que asistieron son el exdiputado y exlíder cenecista Feliciano Moo y Can, quien saqueó los proyectos y programas a los campesinos y fue pieza clave en el saqueo a la industria henequenera local, y el ex rector de la Uady Raúl Godoy Montañez, quien tiene un alto cargo en el Infonavit pero no suelta el control económico del Parque Científico de Yucatán.

Con estos, las aspiraciones presidenciales de Adán Augusto y las gubernamentales de ‘Lechitas’ sufrieron ayer viernes un fuerte golpe, cuando la gente se enteró de la clase de alimañas políticas que los rodean.

Adán Augusto pretendió justificar la baja calaña multipartidista que fue a apoyarlo al decir que tenía una cita pendiente con empresarios, sociedad civil y políticos de aquí de Yucatán.

Pero son rostros viejos, conocidos por generaciones de yucatecos que los reprobaron en las boletas electorales, los saqueadores del erario confían ahora en que se repetirá la tendencia electoral de 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador captó el voto juvenil, que desconocía su oscuro pasado.

De acuerdo con la estrategia política de los hoy simpatizantes de Adán Augusto y de “Lechitas” el impulso y la aceptación de la marca López Obrador en las nuevas generaciones les da una ventaja.

FOCOS ROJOS: Pero hoy mismo se encendieron los focos rojos, ya que en las redes sociales se “viralizó” el repudio de los yucatecos a un negro pasado que se pensaba superado, pero ahora está camuflado como los impulsores de la “transformación política” en el 2024.

El repudio a los chapulines políticos alcanzó extremos tales que, ante la ola de señalamientos a su mala actuación pública, el senador expanista Raúl Paz Alonso vio frustrado su intento de organizar hoy sábado un desayuno a Adán Augusto con 50 consejeros de Morena. La propia presidenta estatal de ese instituto, Alpha Tavera Escalante, se encargó de advertirles a los consejeros que no se presten a las jugarretas de los advenedizos.

El titular de Gobernación luego se disculpó por no asistir a ese desayuno y puso de pretexto que debía estar en Mazatlán, Sinaloa, la tierra de los “Chapitos”.

Ya en el atardecer del viernes, varios de los asistentes de esa comida optaron por bajar sus fotografías de Facebook, a solicitud de otros invitados que asistieron en calidad de “empresarios y de sociedad civil a una reunión no partidista” y, por tanto, no querían mezclarse con los arribistas de Morena.

Sin embargo, el daño ya estaba hecho: La aspiración a la candidatura presidencial de López Hernández y a la gubernatura yucateca de “Lechitas” quedaron manchadas principalmente por el truculento pasado de los arribistas de Morena, en particular los aún priistas.