VALLADOLID, Yucatán, miércoles 05/04/2023.- El que alcanzó ‘fama’ nacional fue el alcalde Alfredo Fernández Arceo, luego que la ARVAY denunció que exige un ‘donativo’ de $150 mil para entregar permisos de venta de licores a restaurantes de este municipio.

Sin embargo, si la asociación restaurantera lo denuncia penalmente y si promueve un juicio político, se quedará con las ganas de reelegirse, porque lo que hizo, y lo cantó a los cuatro vientos, es evidentemente un delito, fácil de comprobar.

En su pleito con los empresarios de esta ciudad, por sus complejos “malixes”, el alcalde, emanado del PAN, fue más allá y, sin medir consecuencias, violó la ley y lo gritó a todo pulmón, de modo que su postura ilegal corrió como reguero de pólvora a lo largo y ancho de Yucatán, trascendió fronteras y llegó a la capital mexicana. Esta noticia se seguirá extendiendo por toda la patria.

Ayer El Grillo publicó, que, al seguir con su venganza y odio contra los empresarios, el alcalde Alfredo Fernández Arceo cometió el delito de cohecho, al exigir $150 mil para dar permiso para la venta de cervezas en restaurantes.

“La actuación del presidente municipal viola la ley y, más aún, comete el delito de cohecho al solicitar dinero para la aprobación gubernamental de licencias de funcionamiento, además de que, debido a las violaciones sistemáticas a la ley que hace pueda ser sujeto a Juicio Político de parte del Congreso del Estado”, afirmó Ángel Herrera Villanueva, abogado de la Asociación de Restaurantes Valladolid, A.C.

Los empresarios afiliados a la organización restaurantera afirman que el alcalde Fernández Arceo quiere que le den a $150 mil como “donativo”, más lo que marca la Ley de Hacienda de Valladolid, que corresponde a 280 UMAs equivalentes a $29,047.02, o sea un total de $179 mil por permiso.

Lo increíble de esto, es que el alcalde “argumentó” que él pide los $150 mil, porque así lo hacían las administraciones anteriores, lo que demuestra una total y mega irracionalidad, indican varios vallisoletanos.

“En su afán de fregar a los empresarios, a los que odia con odio jarocho, el alcalde recurrió a un pretexto tan ridículo como irracional, además de ilegal; es como decir si ellos se tiran al pozo yo también me tiro”, indicó uno de los entrevistados.

De acuerdo con nuestros informantes, este lío sólo tiene una salida: Una disculpa pública del alcalde, echar marcha atrás en su intención de pedir el “donativo” de $150 mil y otorgar el permiso de venta de bebidas embriagantes, como marca la ley del municipio”, precisaron los entrevistados.

De lo contrario, el alcalde puede ser castigado por el delito de cohecho y con ello quedará fuera de toda posibilidad de tratar de reelegirse, opción que quedaría rematada totalmente si, debido a sus conducta violatoria de la ley, le promueven un juicio político y el Congreso del Estado lo depone y lo quita del cargo, finalizaron nuestras fuentes.