MÉRIDA, Yucatán, jueves 09/03/23.- El depravado Luis Ariel C.V. pasará la mitad de su vida en el Penal, pues lo condenaron a 33 años de cárcel, ya que durante tres años violó a su entenada, desde que ella tenía nueva años de edad.

Al sujeto lo detuvieron en 2018, en cumplimiento de una orden de aprehensión, pero hasta ahora casi cinco años después de su detención lo condenaron por del delito de violación equiparada (2).

El ataque sexual contra la niña comenzó unos días después que la menor cumplió 9 años, en febrero del 2013, en una casa del fraccionamiento Residencial Valparaíso, de Mérida, luego que el sujeto entró al cuarto de la niña, comenzó a tocarle los brazos y el cuerpo sobre la ropa, la tiró a la cama, le quitó la ropa, la dejó desnuda y luego la violó.

Luego amenazó a la menor y le dijo que le pasaría algo malo a ella y a su madre si le contaba a alguien.

A partir de ese momento, el sujeto aprovechaba cualquier ocasión para agredirla sexualmente, incluso, varias veces le metió su dedo en la vagina y también la penetró por la vía anorrectal, además de que la obligaba a que le hiciera el sexo oral.

Todo esto sucedía cuando no lo veía nadie, ya sea porque la madre de la menor saliera de la casa o porque aún con personas dentro, aprovechaba que estaban distraídas.

Esta situación duró hasta el viernes 4 de noviembre del 2016, cuando fue la última vez que el sujeto agredió sexualmente a la menor, cuando ésta estaba en un cuarto de una casa de la colonia Mulsay.

Además de los 33 años de cárcel, también lo amonestaron públicamente; le suspendieron sus derechos políticos; le impusieron el pago de 47 mil 047 pesos como multa, y 250 mil en concepto de reparación de daño moral.

En cuanto al daño integral se promoverá ante la instancia correspondiente (juez de ejecución); le prohibieron acercarse a la menor víctima de forma permanente; lo condenaron a participar en programas relativos a aprender a respetar a las niñas, niños y mujeres, y se ordenó girar oficios a la Fiscalía para que la agraviada reciba terapias psicológicas.