VALLADOLID, Yucatán, viernes 03/03/23.- Al torcer una vez más a la justicia, al asesino Juan Damián Duarte Pat, de 20 años de edad, la juez de control de Valladolid, Claudia Crisol Antonio Mayor sólo lo condenó a 18 años de cárcel, por homicidio calificado, cuya pena va de 20 a 40 años en prisión.
El pretexto de la “juez” fue que el asesinó ‘confesó’ algo que era más que evidente y que no necesitaba confesión sino castigar el delito, de modo que, a pesar de que unos digan que es “buena gente la juez” otros sospechan de esa injusta decisión.
El regalo de condena lo obtuvo el joven criminal por medio de un procedimiento abreviado, con el cual la condena fue, menor a la mínima, a pesar de que mató a machetazos a su padrastro, cuando éste dormía en una hamaca en su vivienda de Espita.
La juez de control de Valladolid, Claudia Crisol Antonio Mayor también amonestó públicamente al criminal; le suspendió sus derechos políticos, y le impuso la reparación del daño por medio del juez de ejecución de sentencias.
El homicidio calificado se castiga en Yucatán con una pena mínima de 20 años y máxima de 40.
Este artero y cobarde crimen fue hace casi un año, el 7 de marzo del 2022, a las 18:40 horas, en una casa de la calle 28 entre 39 y 41 de Espita, cuando Juan Damián, al ver que su padrastro José Natividad L.C., de 60 años de edad, dormía en una hamaca y con el cual tenía viejas rencillas, lo macheteó arteramente.
Miguelina P.C., de 40 años, mujer de José y madre del homicida llegó de comprar y descubrió la terrible escena, pues encontró a su marido en la hamaca con medio cuerpo en el suelo y debajo un charco de sangre.
Dijo que, al mediodía, ella y su pareja comenzaron a embriagarse, pero luego de un rato salió a comprar y al regresar horas después descubrió el asesinato.


