MÉRIDA, Yucatán, viernes 11/11/22.- Ejemplar castigo a un degenerado padre: A Carlos Guadalupe May Yah lo condenaron, luego que confesó, a 40 años de cárcel, por violación equiparada agravada (4) y abuso sexual agravado (4).

A este campesino de la comisaría de Cuch Holoch, Halachó, desde el 2015 hasta el 2017 violaba y abusaba sexualmente de su hija, cuando su esposa iba a trabajar.

Lo detuvieron en octubre del 2021 en cumplimiento de una orden de aprehensión y lo imputaron y vincularon por los delitos arriba mencionados, pero ahora se acogió a un procedimiento abreviado, luego que confesó que si violó y abusó de su hija.

El juez de control de Umán, Luis Alfredo Solís, quien, lo condenó y también le impuso el pago de 1,840 días multa, que corresponde al grado de culpabilidad ubicado en la mínima, con reducción de un quinto, y que igualmente pague por la reparación del daño en forma abstracta.

Lo amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos; le prohibió acercarse a la víctima directa y denunciante, durante el tiempo máximo permitido por la ley, y le negó los beneficios sustitutivos de sanciones y condena.

El sujeto confesó que, en junio del 2015, cuando estaba en su casa de Cuch Holoch, acostó a la menor de edad en el piso de un cuarto y con sus manos la tocó sobre su short en sus partes íntimas y luego la violó.

En una tarde de septiembre, la menor se metió a bañar y en un momento dado su progenitor entró y al verla desnuda le realizó tocamientos lascivos y la ultrajó.

Después, en febrero del 2016, en horas de la mañana, la niña estaba en el cuarto de su papá, acomodando unos cobertores, el sujeto entró, se acercó a la muchachita y sin decir nada le abrió la blusa, la tocó y la violó.

La última vez que realizó tocamientos a su hija fue el 8 de enero del 2017 y la última vez que la violó fue en marzo del 2016.

Cansada de tantos ataques sexuales, la jovencita le dijo a su madre lo que su progenitor le hacía y lo denunciaron.