MÉRIDA, Yucatán, martes 01/11/22.- Aunque madreó a su mujer, en su casa del fraccionamiento Tixcacal Opichén, a Josué Azahel B. Ch., lo dejaron libre, aunque lo colocaron un localizador electrónico.
El autor de esta “bondad” para un delincuente y golpeador de mujeres fue el polémico juez de control Kenny Martins Burgos Salazar, quien imputó a Josué por los delitos de violencia familiar y lesiones en razón de género.
Aunque merecía cárcel, el santo juez sólo le dejó las medidas cautelares de firmar periódicamente; no salir del Estado; depositar una garantía económica de 5 mil pesos; no acercarse a la víctima, a los testigos y a la casa de la agraviada y de los testigos, además del localizador electrónico.
El juez programó la audiencia, en la que se definirá si le sigue proceso penal o lo exonera, para el jueves 3 de noviembre.
La denuncia indica que Josué Azahel, quien está casado con C.K.P.S., desde enero del 2015, y que tienen una hija, desde que se casaron la violentó física, emocional y psicológicamente.
Esta vez, a las 23:50 horas del miércoles 26 de octubre, la mujer estaba acostada en su recámara, cuando Josué entró al cuarto y empezó a atacarla, de modo que ella pidió ayuda a los vecinos que estaban en la calle y ellos hablaron al 911.
Molesto porque la mujer pidió ayuda, la agarró del cabello, la tiró en el piso de la sala y enseguida cerró la puerta.
Luego arribó una patrulla y la mujer salió junto con su hija y empezó a pedir auxilio y autorizó a los policías a que entren a la casa para que lo detengan.
La mujer sufrió diversas lesiones, así como un daño psicológico.


