MOTUL, Yucatán, miércoles 19/10/22.- Total anarquía existe en el servicio que prestan los motaxistas, quienes hacen lo que se le pega la regalada gana, ya que por pagar cuotas a la Comuna la policía municipal ni los molesta, denuncian ciudadanos.
Sobrecupo, chófer sin casco protector y muchos van a exceso de velocidad, además de que desconocen el reglamento de tránsito o se lo pasan bajo el arco del triunfo, son las principales infracciones que cometen los mototaxistas, aseguran los quejosos.
Un ejemplo de esta anarquía está en las escuelas, a la hora de la entrada y de la salida de los alumnos, cuando se amontonan en busca de pasaje y manejan como locos poniendo en peligro a los estudiantes, ante la falta de policías que vigilen.
“Al no haber elementos policiacos y los pocos que están carecen de buena capacitación, los mototaxistas hacen y deshacen a su antojo, mientras que la dirección de transporte sólo cuida a las escuelas más grandes y a los otras no, porque así conviene a los intereses económicos al alcalde”, precisaron los denunciantes.
Según los quejosos, las agrupaciones que dan el servicio de transporte en tricitaxis o mototaxis carece del menor conocimiento de las leyes de vialidad o simplemente se las pasan por el arco del triunfo, porque ni la policía municipal, ni la dirección de transporte toma las medidas necesarias para ordenar ese trabajo.
“En las horas picos, en las que cientos de estudiantes corren peligro de ser atropellados o golpeados por algún conductor, no hay ningún policía, sobre todo en las escuelas retiradas del centro de la ciudad”, denuncian padres de familias que citan a la secundaria Agustín Franco (EST 21), el CBTIS 80 y la secundaria Juan de Dios, entre otras.
Los mototaxistas viajan con sobrecupo, sin casco protector y van a exceso de velocidad; la calle 27 es un caos entre las 13 horas y las 14 horas todos los días, afirman padres de familias, quienes aseguran que antes se realizaban operativos en esa vía para salvaguardar la integridad de los estudiantes, sin embargo, está administración de Roger Aguilar se olvidó de los niños simplemente porque ellos aún no votan.


