MÉRIDA, Yucatán, lunes 12/09/22.- La mala planeación de Ciudad Caucel y el más que malo, malísimo servicio de transporte pasajeros hacen que miles de personas, entre ellos niños, pasen un viacrucis a diario, desde las cuatro de la madrugada.

Para muchas personas de Ciudad Caucel, incluyendo niños, la jornada diaria comienza a las 4 de la madrugada, pues a esa hora tienen que levantarse, prepararse para salir y estar a las 5 de la mañana en los paraderos para asegurar un lugar en el autobús.

Cuando llegan al paradero ya hay numerosos usuarios esperando tomar el primer autobús que los lleve al centro de Mérida o a la salida de Ciudad Caucel, para abordar otro transporte que los lleve a sus escuelas o lugares de trabajo.

Cuando se atrasan unos minutos, las cosas pueden complicarse, ante el gran de número de usuarios que suelen utilizar el transporte en las horas pico de la mañana.

Ni los autobuses, combis o minibuses se dan abasto, de modo que a diario surgen automovilistas que pasan por los paraderos y ofrecen llevar gente, a cambio de determinada cantidad de dinero.

No les faltan clientes, pues muchos lo que quieren es llegar pronto a la escuela o al trabajo, pero los fines de quincena, cuando el dinero ya escasea, no todos pueden ocupar esos espontáneos taxis.

Por la noche la historia es diferente, pero el sufrimiento es el mismo, pues los autobuses no siempre cumplen toda su ruta y dejan a los usuarios “tirados”, donde a los choferes les da la gana, aseguran personas con las que hablamos.

A altas horas de la noche no llegan a todos los fraccionamientos y la gente tiene que caminar a veces hasta 15 cuadras.