MÉRIDA, Yucatán, sábado 03/09/22.- En una jugarreta más, el siempre controversial juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda exoneró al profesor Javier Ch. L., maestro de educación artística, del delito de abuso sexual equiparado contra dos niñas de 4 años de edad.

A este pornomaestro lo detuvieron, por segunda ocasión, la primera fue en 2015, en cumplimiento de una orden de aprehensión y lo consignaron ante Bonilla Castañeda, quien lo imputó, pero lo dejó libre.

Le impuso las condiciones de presentarse a firmar los primeros cinco días de cada mes; no salir del Estado, y no acercarse a la víctima y a su madre en cualquier lugar donde se encuentren, sin que tan siquiera le impusiera un brazalete electrónico, por la gravedad del hecho acusado.

Sin embargo, en la audiencia de vinculación, Bonilla Castañeda, quien se ha caracterizado por prestarse a oscuros fallos en la administración de justicia, siempre apegado a los intereses económicos de la gente de poder, exoneró al pornomaestro y lo dejó libre, sin proceso penal.

El juez desestimó la acusación en contra del pornomaestro, ya que según consideró, el juez) o no hubo delito y la niña y su madre son mentirosas, de modo que dejó sin efecto las medidas cautelares antes mencionadas.

Según la denuncia el ataque sexual fue en el periodo escolar 2018-2019, cuando la niñita fue alumna de un jardín de niños ubicado en la colonia Vicente Solís.

De inicio de marzo al 17 de ese mismo mes, en 2019, la niñita le informó a su progenitora que el maestro Javier la había tocado (señalando su área vaginal), en la escuela.

PRIMERA AGRESIÓN SEXUAL IMPUNE
En 2015 enfrentó un juicio en el Juzgado Sexto Penal, donde corrió con suerte, ya que extrañamente ese tribunal consideró que no procedía el delito de corrupción de menores y el docente pudo continuar en libertad gracias a un amparo.

En esa ocasión, el sujeto impartía clases de Educación Artística en el jardín de niños “Amparo Carrillo Buenfil”, donde cometió el abuso sexual contra una niña de apenas tres años.

Padres de familia realizaron una protesta a las afueras de la escuela para exigir a las autoridades justicia, pidiendo incluso la destitución de la directora, Aida Leticia C.G., por encubrir el delito, pero al maestro, COMO SUCEDE EN TODOS LOS CASOS DE MAESTROS ABUSADORES o ENAMORADORES, sólo lo cambiaron de escuela y nunca los castigaron ni despidieron.

En ese entonces, los padres de la menor interpusieron en mayo de 2014 una denuncia en la Agencia 21 de Delitos Sexuales de la Fiscalía General del Estado. El número de la querella es 169/2014.

Se indicó que la menor comenzó a tener un comportamiento extraño y se negaba a ir a la escuela, ya que el maestro “le hacía cosquillas” en sus partes íntimas y le mostraba sus genitales.

Luego de investigarse el caso y corroborar el abuso, la Fiscalía consignó el expediente y el 6 de enero del 2015 se libró una orden de aprehensión contra el maestro, pero los agentes nunca lo detuvieron, pues alegaban que no lo localizaban, aun cuando el acusado acudía todos los días a una tlapalería de la que es dueño.

Pero el acusado “se enteró” de la orden de captura, tramitó un amparo ante el Juzgado Cuarto de Distrito y acudió a declarar al Juzgado Sexto Penal, con lo que evitó su detención.

En ese entonces, el juez penal le dictó el auto de formal prisión, pero sólo por abuso sexual, sin agravantes, y no accedió a tipificar la corrupción de menores, de manera que el acusado pudo seguir su proceso en libertad.