VALLADOLID, Yucatán, viernes 19/08/22.- Cansados de sus muchos robos y de que se burla de ellos, policías de esta ciudad le habrían cortado una mano al ladrón Manuel Custodio Ramírez, de 38 años, quien denunció a sus presuntos agresores.
Ante este posible caso de brutalidad policiaca, la Unidad Especializada en Tortura, dependiente de la Fiscalía General del Estado, atrajo el caso del ladrón al que le cortaron una mano, para que no vuelva a delinquir. La FGE no hizo ningún comentario y ha guardado absoluto silencio, aunque se le ha cuestionado.
El caco Manuel Custodio Ramírez acostumbra delinquir tanto en Valladolid como en Chemax y su especialidad es el robo de electrodomésticos, en casas de esos municipios.
El 12 de enero del 2020, a las 02:50 horas, en la calle 34 entre 25 y 27 de la colonia Fernando Novelo, de Valladolid, cuchillo en mano amenazó y agredió al policía Luis C.M., cuando realizaba su labor de vigilancia, junto con los agentes Clemente Antonio G. y Susy Yarely Ch.N.
Este caco incorregible tiene constante pique con los uniformados de Valladolid, por sus constantes desmanes.
En un principio, se manejó la versión que ciudadanos comunes atacaron al caco, pero estos dichos se han desechado y las investigaciones van en contra de la policía.
Durante los primeros minutos del martes 16 de agosto, a Manuel lo descubrieron cuando robaba en una vivienda de Valladolid y como ya tiene hartos a los agentes de la policía municipal, porque son constantes sus arrestos, pero lo dejan libre, porque la gente ya lo conoce y, además, porque lo que hurta es de escaso valor y no lo procesan, decidieron darle una lección, porque ya le habían advertido que le cortarían la mano si lo volvieran a detener.
Después de detenerlo, lo treparon en una camioneta de la policía y lo llevaron a un camino de terracería entre Valladolid y Chemax. Antes, lo envolvieron con bolsas y le dijeron que ya le habían advertido, y le amputaron la mano derecha.
Luego lo dejaron abandonado, desangrándose, con su mano amputada a un lado de él, pero el camino terracero comunica a la comisaría de Chulután, Chemax, por eso no tardó en que lo halló un hombre, quien creyó que estaba muerto.
A ver que estaba vivo avisó a la policía municipal de Chemax y uniformados y paramédicos lo rescataron y lo llevaron al Hospital general de Valladolid, donde lo estabilizaron.
Recuperado, el caco denunció que los que le cortaron la mano fueron elementos de la policía vallisoletana, a los que ya investigan.


