MÉRIDA, Yucatán, domingo 19/06/22.- O es incapaz o tiene vocación de monja perdonavidas, pero la juez de control Elsy del Carmen Villanueva Segura siempre ayuda al delincuente reincidente y cínico Gabriel Jesús Tilán Gervacio.
Ahora, por medio de un procedimiento abreviado lo condenó a sólo 3 años 6 meses y 22 días de cárcel por robo calificado, le impuso el pago de 22 días multa; lo amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos, y negó los beneficios sustitutivos de sanciones.
El Nuevo Sistema de Justicia Penal no atiende los derechos de las víctimas y por eso, en primer lugar, se le dio a este caco una suspensión condicional del proceso de un año por el delito de robo calificado que de inmediato recuperó su libertad, aunque fue detenido por una mujer cuando la acaba de despojar de su teléfono celular.
Gabriel Jesús conoce las deficiencias del Nuevo Sistema de Justicia Penal (ha sido condenado en dos ocasiones anteriores), pues sabe bien que no debe meter las manos cuando lo detienen, porque al poco tiempo saldrá de la cárcel, como ha ocurrido siempre.
La juez Villanueva Segura lo ayuda casi siempre, a pesar de la denuncia de Ángeles G.G. y, para no perder la costumbre, lo benefició con la suspensión condicional de proceso, quedando sin efecto la audiencia intermedia para que se le juzgue.
Le impuso “condiciones” que presuntamente cumplió, como fue la supuesta reparación del daño de 500 pesos, de los cuales 250 pesos se supone pagó el 17 de febrero del 2022 y 250 el 28 de febrero; residir en una casa fija; no frecuentar el domicilio de la víctima ni a la quejosa; seguir en su empleo de artesano; someterse a vigilancia del Centro Estatal de Medidas Cautelares, y no salir del Estado por el tiempo de la suspensión.
Incluso la fiscal del caso solicitó que quede firme la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso, pues se constató que este sujeto tiene amplio historial delictivo y es reincidente, pero la juez no tomó en consideración este argumento.
El 19 de octubre del 2021, Gabriel Jesús entró a una casa de la calle 179 de la colonia San Antonio Xluch III y se apoderó de un teléfono celular y del cargador, propiedad de la quejosa y, aunque lo vio la afectada, salió caminando tranquilamente del inmueble con los objetos, por lo cual la ofendida lo persiguió y finalmente lo detuvieron.
En febrero del 2017, a Gabriel Jesús y uno de sus primos, que también gusta de las cosas ajenas, los condenaron por esta misma juez a 1 año y 6 meses de cárcel por el delito de robo calificado.
En mayo del 2016 lo sentenciaron a 2 años y 22 días de prisión, pero compurgó la condena al pagar una cantidad de dinero y salió del penal el 3 de mayo del 2016 y el 4 de octubre de ese mismo año lo detuvieron cuando robaba en una casa de la colonia Emiliano Zapata Sur.


