MÉRIDA, Yucatán, martes 24/05/22.- En un caso raro y sospechoso, antes de que haya una orden de aprehensión, Carlos Javier G.G. compareció voluntariamente ante el juez de control Luis Armando Mendoza Casanova, quien lo imputó por el delito de abuso sexual equiparado agravado.
El juez lo dejó preso, ya que, aparentemente, entre mediados de junio del 2018 y el 17 de abril del 2021 tocó, manoseó y besó a la hija de 9 años de la que fue su “Querida”, programo la audiencia de vinculación para el viernes 27 de mayo.
En este caso se puede pensar que “el miedo no anda en burro” y por eso se entregó o lo hizo para mostrar colaboración y tratar de demostrar que es falsa la denuncia y que sólo se trataría de la venganza de su ex querida.
En la denuncia, se expuso que entre mediados de junio del 2018 y el 17 de abril del 2021, en horas del día, cuando se quedaba a solas con la hija de su pareja sentimental, porque ésta iba a trabajar y la abuela materna dejaba la casa que compartían en la calle 64-F de la colonia Melitón Salazar, Carlos supuestamente le tocaba las piernas, los brazos y los glúteos, a la niña y le metía sus manos dentro de su ropa, le acariciaba los senos y la besaba en la boca y en el cuello.
La denuncia dice que esto lo hacía el sujeto, a pesar que la menor le pedía que no las hiciera, hasta que la niña se atrevió a contarle lo que le hacía su padrastro a su madre.


