MÉRIDA, Yucatán, lunes 23/05/22.- El que poco sabe, con una palabra lo demuestra, como le pasó al diputadito Erick Rihani González, quien demostró que no sabe nada de las abejas meliponas, de modo que debería pedirle un curso al “Gordito Marín”, más bien dos, otro de excelente oratoria.

Ni con las abejas alza vuelo el diputado Erick Rihani González, quien ya se siente el próximo presidente municipal de Progreso, pero su falta de talento, tablas, experiencia y carisma son tan ausentes como los aguijones de las meliponas.

El viernes, el legislador, cuya única experiencia en el servicio público es haber estado unos meses en la Dirección de Ordenamiento Pesquero de la Secretaría de Pesca y Acuacultura del Gobierno del Estado y en la delegacion de Sedesol, intentó dar un mensaje sobre las abejas nativas, pero sus palabras fueron tan pobres que no pudo articular una sola frase coherente. Ni siquiera Cantiflas se enredó tanto.

Al menos el Mimo de México era brillante en su perorata, todo lo contrario de Rihani González, quien evidenció que la política no es lo suyo.

Las palabras del progreseño, al que sólo le gusta que lo alaben fueron vagas, huecas como los jobones donde forman sus colmenas las meliponas, de modo que la voz se le apagaba por momentos, incluso, los demás presentes pasaban momentos incómodos deseando que ya se callara Rihani, pues era evidente que hacía el ridículo, pero él era el único que no se daba cuenta.

Tan mal la pasó que se retiró antes de que concluyera el acto en la hacienda San Ignacio de Progreso, donde se puso en marcha una cruzada de reforestación a favor de las abejas meliponas, mediante la siembra de especies de árboles con floración que les sirva de alimento.

Si siempre son así los actos e intervenciones del diputado Rihani, de modo que será un flanecito para sus rivales, tanto dentro del PAN como de los otros partidos… es tan inofensivo como abeja sin aguijón.