PROGRESO, Yucatán, sábado 22/01/22.- Debido a que no tuvo Covid, a Sergio Enrique O.M. (a) “Sombra”, lo imputaron y vincularon en una sola audiencia, por feminicidio agravado y homicidio calificado, ya que mató a su esposa y la nueva pareja de la mujer, en la comisaría de Flamboyanes.
Aunque merecría 100 años de cárcel, porque en Yucatán el feminicidio agravado se pena con 60 años, como máximo, y el homicidio calificado con hasta 40 años de cárcel, las injustas leyes yucatecas sólo permiten imponer un máximo de 65 años de prisión.
A este sujeto, violento y adicto a las drogas, lo detuvieron en cumplimiento de una orden de aprehensión que emitió la juez de control de Progreso, Diana Yadira Garrido Colonia y el martes 18 de enero debió realizarse la audiencia inicial, pero, debido a que aparentemente tenía síntomas de Covid, la diligencia se aplazó.
Al comprobarse que no tiene Covid, la juez Garrido Colonia lo imputó y vinculo, le impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso y fijó el cierre de la investigación complementaria en cuatro meses.
Se expuso que María Joaquina C.L., de 31 años de edad, y Sergio Enrique, de 37, se casaron hace aproximadamente 13 años y procrearon cuatro hijos, todos menores de edad.
Sin embargo, hace algunos meses, la mujer se separó de “Sombra” debido a que éste la violentaba frecuentemente, la amenazaba y constantemente la seguía.
Entre las 23:30 horas del viernes 14 de enero y la primera hora del 15 de enero, cuando la mujer estaba con su nueva pareja, Ebenezer C.D., de 31 años de edad, en la casa de la señora, ubicada en la calle 61 entre 60-B y 60-D de Flamboyanes, “Sombra” los sorprendió.
Sin pensarlo, el sujeto, quien es adicto a las drogas y al alcohol, lesionó con un arma blanca a Ebenezer, y le ocasionó una herida mortal que lo mató; inmediatamente atacó a la mujer, a la que también mató. A la mujer le clavó un cuchillo en el tórax y Ebenezer le cortó la garganta.
Los cuerpos fueron descubiertos poco después por una mujer que fue a pagarle a María Joaquina el dinero de una de las “tandas” que organizaba para subsistir con sus hijos.
NOTA: Por error habíamos puesto que “Mala Vida” era el acusado, pero en realidad el apodo de éste es “Sombra” y “Mala Vida” es el que murió”.


