MÉRIDA, Yucatán, miércoles 15/12/21.- El enfermo mental Miguel Ángel Can Herrera purgará su condena de 60 años, por el resto de sus días, en un área supuestamente especial del CERESO de Mérida, luego que en febrero del año anterior mató a machetazos a sus padres en Hoctún.
Lo hizo en un ataque de esquizofrenia, producto de su adicción a las drogas y el alcohol que lo volvieron esquizofrénico, de modo que los jueces del Tribunal Primero de Enjuiciamiento lo condenaron, por cada uno de sus padres, a la pena de 35 años de prisión, que sumados son 70; sin embargo, como excede de los 60 años que marca la ley, se fijaron 60 años de internamiento.
Los jueces ordenaron su ingreso al área para inimputables del CERESO, luego tomar en cuenta el testimonio del psiquiatra, el cual indicó que en el reclusorio cuentan con más espacio y actividades para los inimputables, así como se solicitó se continúe con su tratamiento psiquiátrico.
Por los crímenes fue denunciado por la señora Angela Librada C.M. por la muerte de su hermano Miguel Eladio C.M. y por David Alejandro C.H., por la de su progenitora.
El 18 de febrero del 2020, a la 01:30 horas, Miguel Ángel entró a una casa ubicada en la calle 21 de la colonia Santa María de Hoctún, pero estaba armado con un machete y al ver a su padre acostado en su hamaca lo macheteó.
La señora María del Socorro H.M., al darse cuenta de lo que pasaba intervino en defensa de su marido, pero el sujeto también la agredió con el arma.
Debido al escándalo, una hermana del ahora occiso, quien vive enfrente, llegó al lugar para ver qué ocurría y vio que su consanguíneo estaba malherido y su cuñada se hallaba también lesionada y el agresor salió por el patio y huyó.
A los lesionados los llevaron a la clínica del IMSS de Izamal, pero en el camino falleció el agredido.
Luego de varias horas, al agresor lo encontraron escondido en una cueva de un terreno baldío de la comunidad.


