MÉRIDA, Yucatán, miércoles 10/11/21.- A la cínica, abusiva y descarada de Gertrudis Agustina Cáceres Beltrán la condenaron a cinco años de cárcel, por el delito de fraude genérico, ya que le vendió en $120 mil a Janice Arlet N.M. una camioneta que no era de ella, que no entregó ni devolvió el dinero.
La condenó el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento y también le impusieron el pago de 200 días multa, la cual asciende a 16,120 pesos; la condenaron a reparar el daño de 120 mil pesos; le suspendieron sus derechos políticos; la amonestaron públicamente; no le otorgaron los beneficios sustitutivos de sanciones, y le prohibieron que se acerque a la víctima por un lapso de tres años después de compurgada la sanción corporal.
A finales de agosto del 2018, Janice fue a un estacionamiento ubicado en la calle 69 entre 62 y 64 del Centro, a fin de recoger un tarjetón de pagos, pues “jugaba” una “tanda” con Gertrudis Agustina.
Al ver una camioneta Avanza, Janice le preguntó a Gertrudis si era suya y si estaba en venta y ésta le dijo que sí, aún con el conocimiento pleno que ella no era la propietaria.
Acordaron el precio de 120 mil pesos por el automotor, únicamente por tratarse de ella (Janice), y Gertrudis le dijo que el vehículo tenía en orden los papeles.
El 8 de septiembre, Janice Arlet fue al estacionamiento, a fin de comprar el vehículo y llevó los 120 mil pesos; fue acompañada de varias personas, y le entregó el dinero Gertrudis; se elaboró un recibo y la vendedora lo firmó y aceptó que ella entregaría en la noche el vehículo y la documentación respectiva, en el domicilio de la Janice, ubicado en la colonia García Ginerés.
Sin embargo, nunca llegó la mujer, ni la camioneta y menos la documentación.
Janice intentó hablar con Gertrudis, pero la mandaba a buzón de voz, y al día siguiente le contestó y le dijo que había llevado la camioneta al taller para entregársela en óptimas condiciones.
A partir de ese día todo fueron excusas para no cumplir con lo pactado, hasta que al acudir al domicilio de Gertrudis, Janice habló con su pareja sentimental, quien le informó que el vehículo era de su propiedad y que él no tenía nada que tratar con ella, ya que nunca le vendió la camioneta, que desconocía el trato que había hecho con Gertrudis y que no se haría responsable.
Sin embargo, Gertrudis le dijo a Janice que no se preocupara, ya que le entregaría la camioneta o el dinero, pero en febrero del 2019, la defraudadora le dijo que no le entregará nada y que la deje de molestar.


