MÉRIDA, Yucatán, martes 26/10/21.- Contra la tradición y la sana costumbre de Yucatán, la comuna instaló un altar de Hanal Pixán, “jalado de los pelos” con ideas sacadas de quien sabe donde, cuando ese altar es dedicado exclusivamente a los difuntos de los que lo colocan, no para dioses ni nada por el estilo.
Varias personas entrevistadas, de 70 años en adelante, afirman que el altar del Hanal Pixán se dedica a los fieles difuntos, que estarán en la tierra un mes y a los que se le recibe con comida y lo que les gustaba en vida, que puede ser comidas, refresco, cervezas, dulce de calabaza y mazapanes, entre muchas otras cosas, y en la mesa se coloca la foto, si la tienen, del difunto que honran.
“Con todo respeto para el alcalde Renán Barrera, este altar es un atentado contra la tradición y las costumbres verdaderas de los yucatecos; él debería contribuir a preservar nuestras costumbres no a destruirlas ni a confundir a los visitantes con cosas que no son cierta”, afirmó uno de los entrevistados.
Atole nuevo, chocolate, pan, pibes o mucbilpollos, tamales horneados, vaporcitos, relleno negro, puchero de tres carnes, masa, tortillas hechas a mano, agua, sal, velas, flores, veladoras y una enorme cruz verde que representa los cuatro puntos cardinales son algunos elementos del monumental Altar de Hanal Pixán que montó en la Plaza Grande la administración de Renán Barrera Concha.
Raúl Lan Medina, de evento especiales de la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida dio una explicación totalmente fuera de la realidad y hay que enseñarle que promueva nustras costumbres reales no sus jaladas, indicó otro de los entrevistados.
Esto es lo que dijo es funcionario:
“El punto central de un altar es la cruz verde conocida como yaaxché que es una referencia a la cosmogonía maya, a la gran ceiba, y es importante aclarar que no se trata de un símbolo judío-cristiano porque no representa el madero donde murió un hombre, sino los puntos cardinales que hacen referencia a una mujer con los brazos abiertos para proteger a sus hijos”, explicó Raúl Lan Medina, de evento especiales de la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida.
En entrevista al término de la inauguración del enorme Altar de Hanal Pixán, que turistas locales, nacionales e internacionales podrán visitar de 8 a 20 horas, del 26 de octubre al 2 de noviembre, explicó que el altar se divide en tres niveles.
El nivel inferior es donde se ponen productos para honrar a los nueve Señores del inframundo, el intermedio significa la vida del aquí y ahora, por eso se ponen viandas que comemos todos los días.
El tercer punto es el dedicado a los 13 Señores de los cielos superiores, los O´xlahuntikul: ahí se le ponen las cosas dulces, porque se dice que viven con mucha alegría con los dones del Sol.
Lan Medina explicó que no importa lo ostentoso de un altar, lo que nunca deben faltar son velas, agua, masa y la cruz verde.
Por otra parte, dijo que hay un devenir en la costumbre del Hanal Pixán, aunque a veces surge un boom y se retoma los elementos.
“Actualmente Mérida es multicultural, por eso es apremiante apropiarnos de nuestros usos y costumbre para que no se vean invadidas por la de otros estados y países, como Estados Unidos que tienen el Halloween”, explicó.
El funcionario municipal explicó que el Halloween y el Hanal Pixán son tradiciones vivas y no se pueden excluir, sino aprender a diferenciar.
“El Halloween es anglosajón y el Hanal Pixán es algo propio de nuestras tierras y la diferencia está en que en uno te asustan y en el otro recordamos a los Fieles Difuntos”, añadió.
Habló de otras creencias que van de la mano de esta época del Hanal Pixán y explicó que se dice que vienen las almas y hay historias de desfiles de ánimas que salen de los cementerios en el interior del Estado que recorren calles con velas en mano y eso se debe a que se abren las puertas del inframundo.


