MÉRIDA, Yucatán, jueves 23/09/21.- La trova yucateca no volverá a ser la misma: el lunes 20 de septiembre se desligó de esta vida el promotor, investigador y compositor progreseño Mario Eduardo Bolio García, víctima del Covid-19.

Sin embargo, las nuevas generaciones podrán conocer su legado, ya que hace unos meses digitalizó la obra “La canción yucateca, su historia y sus creadores”.

Fue un gran promotor que deja un legado importantísimo de investigación sobre la canción de Yucatán, sus autores e intérpretes, afirmó Elena Fernández Moral viuda de Espinosa, directora del Museo de la Canción Yucateca.

En entrevista exclusiva, la poeta dijo que Mario Bolio fue un visionario que se dedicó a investigar y promover la historia a los creadores de la música yucateca, “eso no le impidió componer, crear canciones bellas”.

Hasta principios de septiembre, cuando le dio una “gripa” renunció a su cargo de asesor externo del Museo de la Canción Yucateca.

Nunca se recuperó del resfriado que luego se agravó hasta convertirse en Covid-19, mal que se llevó al integrante de la Asociación Ricardo Palmerín que preside Luis Pérez Sabido, quien también lamentó la desaparición física del compositor e investigador.

Para Fernández Moral, el progreseño fue una persona sencilla que marcó muchos espacios en la vida artística de Yucatán, “nunca alardeó de nada, jamás tuvo un ego desmedido”.

Mario Bolio García es una persona irrepetible, tenía mucho talento, dijo la viuda de Espinosa.

A su vez, el compositor y cantante Felipe de la Cruz se unió al gremio de artistas e intelectuales que expresaron su pena por la partida del yucateco, que en 1878 colaboró con Miguel Civeira Taboada en la organización de eventos de la trova yucateca en la Ciudad de México.

Fue compositor, investigador y conductor de eventos en el Museo de la Canción Yucateca, precisó y envió sus condolencias a los hijos de Mario Bolio García: Marcela, Mario y Guadalupe Bolio Leal, a sus nietos, hermanas María Cristina y Rosa María y otros familiares.