MÉRIDA, Yucatán, jueves 02/09/21.- Luego de 18 años prófugo, por fin detuvieron al narcotraficante progreseño Hugo Reyes Domínguez, acusado de matar a balazos a su rival de negocios Jorge Carlos Nicoli Argüelles (a) “Mono”, en agosto de 2003.
Luego del artero crimen, Reyes Domínguez se escondió en Canadá, donde se mantenía prófugo junto con su coacusado Felipe Aménica Calderón.
Sin embargo, regresó a Progreso, de donde es originario, lo detuvieron el miércoles 25 de agosto en cumplimiento de una orden de aprehensión y lo consignaron a la juez primero del sistema tradicional penal, Rubí Guadalupe González Alpuche, ante quien se negó a emitir su declaración preparatoria.
El lunes 30 de agosto del año en curso se llevó al cabo una diligencia de careo constitucional entre la denunciante y el procesado, con el objeto de que éste conozca a la persona que lo acusa.
El martes 31 de agosto se resolvió la situación jurídica de Hugo Reyes y la juez le impuso formal prisión por los delitos robo y homicidio calificado que denunció Blanca Esther T.H.
Nicoli Argüelles tenía vínculos con Felipe Aménica Calderón y con Hugo Reyes Domínguez, sujetos que habían sido vinculados con el tráfico de drogas en el puerto.
Eran las 10 de la noche del 25 de agosto del 2003, cuando Aménica Calderón y Hugo Reyes fueron a ver al “Mono” a su casa, con el pretexto de ir a cenar, pero lo ejecutaron de tres balazos y luego arrojaron su cuerpo en el kilómetro 20 de la carretera Chicxulub Puerto-Chicxulub Pueblo.
A primera hora del 26 de agosto, una persona halló el cuerpo calcinado, a un costado de la carretera y el cadáver tenía tres impactos de bala: uno de ellos en la cabeza. Luego se confirmó que se trataba del cuerpo del malogrado narco progreseño, quien en ese entonces era amante de Blanca Esther.
Posteriormente, familiares de Nicoli Argüelles relataron que la noche del 25 de agosto, Aménica Calderón y Reyes Domínguez fueron a buscar al “Mono” a casa de sus padres, con el pretexto de ir a cenar y los tres abordaron una camioneta roja Suburban, con placas de Jalisco, propiedad de Nicoli Arguelles. Después nadie supo de ellos.
Funcionario implicado en la fuga
Marco Antonio Calderón Patrón, cuando fue titular de la Agencia 11 del Ministerio Público en Progreso, estuvo involucrado en la fuga de los asesinos.
Jorge Nicoli fue considerado uno de los principales narcotraficantes del puerto de Progreso y, según investigaciones realizadas, en esas fechas, estaba vinculado con el Cártel del Golfo cuyo brazo operativo eran Los Zetas.
Felipe Aménica es familiar en segundo grado de Calderón Patrón.
En ese entonces, Calderón Patrón mantuvo estancadas las investigaciones e indagatorias, con la idea de no implicar en la ejecución a su pariente Aménica Calderón, para que este tuviera tiempo suficiente para escapar.
Desde el 26 de agosto del 2003, el expediente de Nicoli Argüelles quedó estancado y conforme pasó el tiempo el caso fue archivado y nunca se trató de localizar a Aménica Calderón y a Reyes Domínguez.
Por el encubrimiento y otras muchas irregularidades, motivaron que en 2005 el entonces procurador Armando Villarreal Guerra lo removiera de lugar y lo reasignara a la ciudad de Mérida, junto con otros agentes asignados, entre ellos el comandante a cargo de la investigación, Ariel García Briceño.


