MÉRIDA, Yucatán, sábado 07/08/21.- Aunque esconden las iniciales de los cuatro policías que presuntamente violaron y golpearon al veracruzano José Eduardo, hoy el gobernador Mauricio Vila Dosal informó muy escuetamente de la detención de los agentes.

Los detenidos son J.E.H.H, E.M.R.L., A.G.G.M. y R.G.B.R., todos ellos agentes de la Policía Municipal de Mérida, cuando se cometieron los presuntos hechos.

Los detuvieron elementos de la Policía Estatal de Investigación (PEI) de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), y de la Fiscalía General del Estado (FGE), por órdenes de aprehensión emitidas por el Juez Primero de Control del Primer Distrito Judicial del Sistema de Justicia Penal Acusatorio y Oral.

A su vez, el alcalde Renán Barrera Concha en su cuenta de Facebook envió un mensaje de condolencias a la familia del ahora occiso, reiteró su apoyo para esclarecer este suceso y afirmó que este seceso fue en muy extrañas circunstancias.

El alcalde dijo que ofrecerá toda la información disponible, como han hecho para aportar a esclarecer este caso. Precisó que este es un caso aislado y que espera que se aplique todo el peso de la ley sean quienes sean, porque en la Comuna hay Cero impunidad.

El mensaje de Vila
En su cuenta de Facebook, Vila escribió que lamenta los hechos ocurridos en contra del joven J.E.R.E. originario de Veracruz e informó que los policías municipales presuntos responsables de este crimen ya fueron capturados.

El titular del Poder Ejecutivo dijo que aplicarán la Ley hasta las últimas consecuencias.

“Nos unimos a la pena que embarga a la familia y les reiteramos nuestro apoyo a través de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas y de la Fiscalía General del Estado de Yucatán, que investiga los hechos porque en nuestro estado no hay espacio para la impunidad y se hará justicia con todo el peso de la ley”, precisó el mandatario estatal.

Esto reabre las dudas del papel del director de la corporación municipal, Mario Arturo Romero que, como ha publicado ampliamente El Grillo, contrata personal sin importarle antecedentes malos, de lo que hablaremos en otra nota.