MÉRIDA, Yucatán, martes 27/07/21.- Al depravado Rodrigo Maximiliano C.M. quien manoseó a su hija de 11 años de edad, y al nuevo Caín Francisco M.C., quien de un escopetazo mató a su hermano, los vincularon a proceso penal y merecen de 15 a 40 años de prisión, respectivamente.
El primero cometió el delito en una casa del fraccionamiento ACIM II, de Umán, y el segundo en el rancho “San Isidro”, de la comisaría San José Pibtuch, Tunkás, ubicado exactamente en el kilómetro 9 de la carretera a Cenotillo.
Las penas máximas a estos dos sujetos se reducirían mucho si los acusados “confiesan” y se acogen a un procedimiento abreviado, por medio del cual el castigo al delito cometido resulta insuficiente.
A Rodrigo lo descubrió su esposa F.E.Ch.M., cuando estaban en una casa del fraccionamiento ACIM II, de Umán, lo denunció y lo detuvieron, de modo que luego de imputarlo por el delito de abuso sexual agravado (2) por el juez de control de Umán, José Enrique Sáenz Dzul, ahora li vinculó a proceso y le dejó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por todo el tiempo que dure el proceso.
Este ataque sexual fue el viernes 16 de julio, a las 14 horas, cuando Rodrigo Maximiliano estaba en una casa del fraccionamiento ACIM II, junto con su hija de 11 años de edad, a quien manoseó en sus partes íntimas cuando ambos estaban en la cocina de la casa.
No contento, este degenerado realizó la misma acción cuando la menor estaba en una de las habitaciones, pero en esos momentos llegó la mamá y vio la agresión sexual, de modo que le reclamó a Rodrigo y dio parte a las autoridades; llegaron elementos de la Policía Municipal de Umán, quienes detuvieron al abusador sexual.
El émulo Caín, vecino de Tunkás
Al nuevo Caín, Francisco M.C., de 49 años de edad, quien mató de un escopetazo a su hermano Juvencio, de 65 años de edad, luego que discutieron por la propiedad de un ranche, en Tunkás, lo vincularon a proceso por el delito de homicidio en razón de parentesco.
La juez de control de Kanasín, Mariza Virginia Polanco Sabido, lo vinculó y le impuso la medida cautelar de prisión preventiva por todo el tiempo que dure el proceso, luego de que la señora Lilia María C.P., esposa del ahora occiso, denunció el crimen.
El miércoles 14 de julio, entre las 6:30 y las 09:30 horas, Francisco, a bordo de una motocicleta, se presentó en el rancho “San Isidro”, de la comisaría San José Pibtuch, Tunkás, ubicado exactamente en el kilómetro 9 de la carretera a Cenotillo.
En ese lugar discutió por la posesión del rancho con Juvencio y, frustrado, Francisco se retiró y regresó con una escopeta vieja y, para desquitar su rabia disparó contra su hermano, que cayó muerto en el lugar y se retiró, como si nada hubiera pasado. Al rato, un hijo del ahora occiso llegó al lugar y vio a su padre muerto.
Sin embargo, atormentado y arrepentido por lo que hizo, horas después, el fratricida se entregó a las autoridades, en la agencia del Ministerio Público de Izamal. Juvencio murió por traumatismo torácico abierto secundario a herida por arma de fuego.


