MÉRIDA, Yucatán, domingo 20/06/21.- La iglesia de México vive un momento importante, por eso debe unir fuerzas y llenarse de esperanza frente a la pandemia del Coronavirus, dijo el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin durante su visita en Yucatán.

“Estoy contento de estar en este país y dirigir este mensaje a todos los mexicanos: ante la pandemia, necesitamos recuperar la dimensión de la fe, la esperanza, los valores, pero sobre todo perdonar”, aseguró.

Al término de la ceremonia de Ordenación Episcopal de Monseñor Fermín Sosa Rodríguez como Nuncio Apostólico de Papúa Nueva Guinea, en Izamal, municipio ubicado al Oriente de Yucatán, el cardenal Pietro Parolin comentó que México y Latinoamérica deben aprender de la experiencia del Covid-19.

“Esa experiencia nos hace entender que debemos juntar fuerzas y ser solidarios, que debemos vivir algunos valores que estaban perdidos”, agregó.

Acompañado del V arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega y los Nuncios Apostólicos de México y Bolivia, monseñores Franco Coppola y Angelo Accattino, consideró importante sacar una enseñanza positiva de todos los problemas que trae la pandemia “para ser más cercanos a nuestros hermanos, sobre todo a los que sufren y son más vulnerables”.

El cardenal también pidió que se olviden los errores del pasado, “que la Iglesia de México contribuya a la iglesia universal, pero al mismo tiempo que ayude a crecer en la fe frente a tantos problemas y acontecimientos”.

El cardenal Pietro Parolin, antes de viajar a la Ciudad de México donde concelebrará una misa en la Basílica de Guadalupe y recibirá la medalla de Huésped distinguido, comentó que el Papa Francisco está muy atento a todo lo que pasa en América Latina, “porque es su Continente”.

Sin embargo, con una sonrisa aseguró que el Papa siempre dirige su mirada a esta nación, “porque México es un gran país y merece mucha atención y mucho afecto”.

La presencia del cardenal en México es fortalecer los lazos de este país con el Estado Vaticano, “también impulsar la fe con acontecimientos como la Ordenación Episcopal del Nuncio Apostólico Fermín Sosa Rodríguez”.

La ceremonia se realizó desde el atrio del Convento de San Antonio de Padua y ante el santuario de Nuestra Señora de Izamal, en donde hace 28 años (el 11 de agosto de 1993), San Juan Pablo II se reunió con los pueblos originarios de América.

En el evento, en el que se utilizó el báculo con más de 100 años de antigüedad que perteneció al primer obispo Crescencio Carrillo y Ancona, también estuvieron presentes el arzobispo Emérito de Yucatán, Emilio Carlos Berlié Belaunzarán, los obispos de Campeche, Francisco González González; de Cancún-Chetumal, Pedro Pablo Elizondo Cárdenas; de Teotihuacán, Guillermo Escobar Galicia; el auxiliar de la Ciudad de México, Salvador González Morales; y el de Yucatán, Pedro Mena Díaz.