MÉRIDA, Yucatán, sábado 12/06/21.- En un episodio más de la corrupción del Poder Judicial, el  PRI quiere a toda costa ratificar por un período de nueve años al corrupto César Antuña Aguilar como presidente del tribunal de los trabajadores al servicio del estado y los municipios.  

El tricolor pretende ratificarlo por nueve años más, a fin de que vuelva inamovible y con una pensión vitalicia asegurada de unos 120 mil pesos, pero además seguirá con su chantaje a alcaldes de municipios demandados y así obtener recursos ilícitos, de lo que ha sido acusado ampliamente.

De acuerdo con varias fuentes, Antuña Aguilar cobraba un sueldo por encima de los $100,000 mensuales, más bonos, vehículos y prestaciones, pero todo eso era para sus chicles, porque sus entradas jugosas son los negocios oscuros y la “protección” que les brindaba a los alcaldes que accedían, so pena de dictarles laudos condenatorios y ejecutarlos.

El jueves publicamos que, luego de la tremenda paliza que recibió el PRI en las elecciones del 6 de junio, al tricolor se le queda un coto de poder, que es el Poder Judicial, de modo que pataleó para tratar de ratificar al corrupto César Antuña Aguilar como presidente del tribunal de los trabajadores al servicio del estado y los municipios, pero no lo logró, aunque al final se quedará.

Se quedará, porque seguro se repetirá lo que ya pasó: Pedirá un amparo y le van a dar la razón; el Congreso se va inconforme y quizá le ordenen reponer el proceso o le darán a Antuña el amparo liso y llano y tendrá que ser ratificado, con el consiguiente pago de salarios caídos.

Esta telenovela ya la vimos: En septiembre de 2019, el Congreso no ratificó a Antuña, con una votación de 14 a favor de no ratificarlo por 11, en sesión del 1 de septiembre de 2019. Pero se amparó y los jueces corruptos le dieron el amparo, porque son del mismo clan del PRI.

Este reducto de poder y botín del PRI está integrado de los magistrados Tribunal Superior de Justicia, que fueron propuestos por gobernadores y aprobados por congresos controlados por el PRI.

Ahora, ante una abrumadora mayoría panista, que tendrá la LXIII Legislatura están apurados para tratar de ratificar a Antuña Aguilar, que realizó un mal trabajo, envuelto en escándalos de corrupción. A este sujeto lo propuso el gobernador Rolando Zapata Bello.