MÉRIDA, Yucatán, miércoles 02/12/20.- Al yucateco Héctor Eduardo Marrufo Victorín (a) “Kaiser”, presunto líder del Cártel del Golfo, con plaza en Solidaridad, Quintana Roo, lo beneficiaron de nuevo con un procedimiento abreviado, a pesar de que no se puede otorgar en una segunda ocasión el mismo apoyo.
No se sabe por qué ahora el juez de control Kenny Martins Burgos Salazar no tomó en cuenta esto y supuestamente lo condenó a un 1 año y un mes de cárcel, por medio de otro procedimiento abreviado.
En octubre del 2019, la juez de control Ileana Georgina Domínguez Zapata, después de oír la confesión de “Kaiser” lo condenó, por medio de un procedimiento abreviado, a 3 años y 9 meses de cárcel por delitos contra la salud.
Es por eso que quedó libre, mediante un pago, pues la pena corporal no rebasó los 4 años y un mes de reclusión.
En ese entonces, supuestamente fue sentenciado por el delito contra la salud en la modalidad de narcomenudeo de marihuana y cocaína. También se le impuso el pago de 135 días multa y los beneficios de sustitución de sanciones al acusado se dejó al arbitrio de la autoridad judicial.
Fue amonestado públicamente; se suspendieron sus derechos políticos, y fue identificado por medio del sistema administrativo legalmente adoptado.
El 16 de mayo del 2019, Héctor Eduardo conducía una camioneta Chevrolet Cheyenne y al transitar sobre el kilómetro 86.2 de la carretera Mérida-Tizimín, lo vieron agentes de la Policía Federal, que momentos antes había recibido un reporte que en un vehículo con esas características se transportaba droga.
Los agentes le marcaron el alto, pero el narco confeso hizo caso omiso y comenzó una persecución, hasta que lo detuvieron a la altura del kilómetro 85 de la carretera antes mencionada.
Cuando realizaron una revisión en su persona, pertenencias y vehículo, le encontraron “crack”, “piedra”, marihuana y una báscula digital.
Y para que no quede duda a qué se dedica y que está a su servicio el Poder Judicial, de nuevo lo beneficiaron con una condena ridícula de 1 año y 1 mes de cárcel.
Pero tampoco pisará el penal, pues la condena, al ser baja, puede ser compurgada por medio de unos cuantos pesos.
Se le impuso un pago de 31 días multa, equivalente a 2,619 pesos; la suspensión de sus derechos políticos, y una amonestación pública.
Fue procesado por delito contra la salud en la modalidad de narcomenudeo de marihuana y cohecho.
En esta ocasión, los hechos se dieron el 16 de abril, cuando Héctor Eduardo manejaba una camioneta Honda, con placas de Quintana Roo, a la altura del kilómetro 30 del Anillo Periférico a exceso de velocidad.
Lo detuvieron elementos de la Policía Estatal, a los cuales insultó y trató de sobornar con un par de billetes de 200 pesos; lo revisaron y le hallaron marihuana.


