CULIACÁN, miércoles 04/11/20.- Los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, exlíder del Cártel del Pacífico, construyeron una escuela temporal, para que los hijos de los trabajadores del relleno sanitario en Culiacán, Sinaloa, no pierdan clases por falta de recursos, el sitio fue equipado con televisiones, tabletas, computadoras e internet.

Esmeralda Quiñonez, líder de los vecinos del asentamiento irregular denominado Extensión Bicentenario, al norte de la ciudad, aseguró que a nombre de los hijos de “El Chapo” la contactaron para saber las necesidades del sector y cómo podían ayudarlos para que los alumnos no perdieran el ciclo escolar, luego de haber denunciado el estado de abandono en que se encontraban en algunos medios locales.

Además de habilitar un espacio dentro de la colonia, llevaron equipo, material didáctico, cuadernos, libros, útiles escolares, y hasta uniformes y zapatos escolares para los menores.

“Gracias a Dios llegaron las notas a los hijos de El Chapo Guzmán y pues se solidarizaron, y nos ayudaron a construir aquí, ellos querían algo más grande, pero por los tiempos no nos daban, nosotros les pedimos que lo hicieran aquí, en este tejaban”, manifestó.

La mayoría de los menores de esta colonia no estaban cursando ningún grado, porque no lograron inscribirse en línea o porque no tenían las herramientas necesarias para aprender a distancia. Y sus padres no podían ayudarlos, porque no saben leer ni escribir.

Esta semana nos vamos a acomodar, porque también vamos a dar alimento, ahora estamos dándoles galletas y jugos, pero la idea es darles sándwiches y comida, mientras sus papás están trabajando, los niños aquí estén comiendo, y que les demos algo más o menos nutritivo”, aseguró.

La idea es que los niños puedan aprender mientras sus padres se encuentran trabajando en el relleno sanitario, y que tampoco se preocupen por los alimentos, lo que ha motivado a decenas de padres a mandar a sus hijos a esta escuela temporal.

Las maestras son dos vecinas de esta misma colonia, quienes están estudiando para docentes en la Universidad Autónoma de Sinaloa. Adilene Herrera es una de ellas y confirmó que la mayoría de los niños no estaban tomando clases, solo andaban en las calles hasta que sus padres regresaban.

Por decisión propia, desde hace unos meses, ella comenzó a darles asesoría a los niños que lo necesitaban, durante sus tiempos libres, porque también recolecta basura para sacar adelante a su hija, y otros padres, le comenzaron a llevar a sus niños. Ahora agradece que tengan escuela.— Excélsior