BRASIL, miércoles 08/07/20.- Alexandra Dougokenski fue acusada de haber estrangulado a su hijo de 11 años en Río Grande do Sul, Brasil, “porque estaba despierto a las 3 de la mañana usando su teléfono”.
Se le acusó por homicidio calificado, asfixia, imposibilidad de defender a la víctima, ocultamiento de cadáver y falso testimonio. La pena podría ascender hasta los 38 años de prisión.
El portal G1 publicó Alexandra, de 33 años y madre de Rafael y otro joven más, confesó haber matado a su hijo el 15 de mayo pasado en Planalto. Antes había dicho a las autoridades que su hijo murió luego de que le dio dos pastillas de diazepam “sin querer”, pero la autopsia indicó que Rafael murió por asfixia mecánica.
Luego del asesinato, los investigadores encontraron una tarea del menor en la que debía completar una frase y donde decía “mi madre es”, él escribió “Maravillosa”.
Por su parte, Joerberth Nunes, jefe del Departamento de Policía del Interior, declaró que este es “un caso aterrador”.
El 16 de mayo pasado, Alexandra denunció la desaparición de su hijo.
El 25 de mayo la mujer confesó parcialmente la muerte y dijo que suministró medicamentos a su hijo y que luego, creyendo que murió, uso una soga para transportar el cuerpo a una casa abandonada en la ciudad, cuando vivía a 400 metros de un hospital.
En la investigación se confiscó el teléfono de la madre y descubrieron búsquedas de internet con escenas de violencia. ” Ante las evidencias, la policía decidió volver a enfrentar a Alexandra, quien dijo que necesitaba cambiar la versión de los hechos. Fue entonces cuando admitió que había matado a su hijo porque no estaba contenta con su comportamiento y con que usara su teléfono durante la madrugada
.- Con información de La Nación


