CIUDAD DE MÉXICO, viernes 15/05/20.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México emitió ayer jueves medidas cautelares para pedir “de manera urgente” y debido a la pandemia de Covid-19 la suspensión de las actividades no esenciales relativas al Tren Maya, cuya construcción empezó a inicios de este mes.

El Tren Maya es uno de los proyectos de infraestructura emblemáticos del presidente Andrés Manuel López Obrador para reactivar económicamente el rezagado Sureste, aunque ahora la CNDH pidió la congelación de los procesos al instituto encargado de las obras, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

“Este organismo nacional autónomo (…) solicitó tal suspensión, al actualizarse la gravedad, urgencia y posible daño a la salud, la integridad personal y la vida, de los habitantes de la región y de los trabajadores”, según una nota de la institución.

Varias asociaciones de derechos humanos de la Península de Yucatán habían pedido antes este freno de las operaciones dada la emergencia sanitaria.

El comunicado de la CNDH reclama la suspensión de “actividades no esenciales” relacionadas con el proyecto, pero la construcción pasará a ser una industria esencial en el país a partir del lunes 18, según establece el plan gubernamental de reapertura tras la pandemia.

Dentro de ese mismo plan, el Ejecutivo estableció un semáforo de cuatro colores para valorar la evolución del coronavirus en cada estado. De acuerdo con esa clasificación, tres de los cuatro estados donde se construirán los primeros tramos están todavía en rojo, es decir, con una mayor afectación.

Sin embargo, ayer jueves, López Obrador dijo en su conferencia diaria que planea viajar al sur, si las autoridades sanitarias se lo permiten, para inaugurar oficialmente las obras del Tren Maya, que irán por los estados de Yucatán, Chiapas, Tabasco y Quinta Roo.

“Quiero ir a dar los banderazos, desde luego no mítines o concentraciones, sino actos de menos de 50 personas, con sana distancia”, alegó el presidente.

EFE