LONDRES, miércoles 22/04/20.– La reina Isabel II celebró ayer su 94 cumpleaños con la publicación de un vídeo de su niñez, ya que todos los festejos se anularon debido a la actual pandemia por la Covid-19.
La cuenta de Twitter de la familia real publicó la grabación, donde se puede ver a la monarca, entonces una niña de pocos años, jugando con un coche de bebés, en un columpio de sube y baja con su hermana, la princesa Margarita, y ya más mayor bailando junto a ella en un barco y subiendo a caballo, una de sus pasiones.
“Para aquellos de ustedes que también celebran sus cumpleaños hoy en casa, con o sin sus seres queridos, les enviamos un feliz agradecimiento”, dijo la soberana.
La reina está confinada con su esposo, el príncipe Felipe, en su residencia de Windsor (a las afueras de Londres) y desde allí recibió las felicitaciones de su familia y amigos de manera virtual.
El príncipe Carlos y su esposa Camila, la duquesa de Cornualles, felicitaron en Twitter a la monarca con varias fotos en que aparece con su hijo desde que era un bebé hasta la actualidad.
Su nieto Guillermo y Catalina, los duques de Cambridge, también le desearon un agradable día con otra fotografía en la misma red social, en la que aparecen los tres juntos en el Festival Floral de Chelsea.
En silencio
Este año, debido a las restricciones impuestas por el coronavirus, las campanas de la Abadía de Westminster, que repican en cada cumpleaños de la reina, permanecieron en silencio como no había ocurrido desde hace más de una década, y no hubo salvas de cañón por primera vez en su reinado.
Tampoco tendrá lugar la habitual celebración oficial de cumpleaños en junio.
En diversos mensajes, Isabel II ha destacado la importancia de obedecer las restricciones al afirmar que estar “separados es la forma de mantener a los demás a salvo”.
El Reino Unido continúa sin ver un punto de inflexión claro en el avance del Covid-19 tras comunicar ayer 823 nuevos muertos en hospitales, hasta un total de 17,337, a los que se suman al menos otros 1,509 contabilizados en residencias y hogares de Inglaterra y Gales.
EFE


