MÉRIDA, Yucatán, lunes 09/03/20.- El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza confiesa que ya piensa en el retiro “pero me gustaría torear hasta el último día de mi vida, porque es mi pasión, es lo que más me gusta y para lo que he vivido”.

Quisiera torear siempre, pero la vida nos va marcando pautas y creo que de ahora en adelante tendré que torear un poquito menos, ir midiendo mis presentaciones, indicó en exclusiva después de poner el broche de oro a la Temporada 2019-2020 en la Plaza de Toros Mérida, donde cortó una oreja que los aficionados celebraron con ovaciones.

La felicidad fue elocuente en cada palabra, ya que el domingo 8 de marzo volvió a saborear las mieles éxito en Yucatán: “la verdad fue una tarde maravillosa y el público se entregó totalmente y tuve dos buenos toros”.

Con el segundo astado, de nombre Jaraleño, Hermoso de Mendoza se lució más y dijo que tuvo una de las faenas más importantes en Mérida, Yucatán, donde el público es muy exigente”.

El rejoneador español considera que su hijo Guillermo Hermoso de Mendoza “es su gran legado”.

“Ahora, mi hijo es mi prioridad, quiero transmitirle todo, quiero enseñarle a que respete y ame el rejoneo, como lo amo yo lo he amado”.

El español y sus caballos Valhalla, Deseado, Dalí, Guitarra, Manizales, Extraño y Judío cautivaron a la gente, pues lucieron su alta escuela.

Pablo Hermoso de Mendoza ha actuado 18 veces en Mérida, donde ha lidiado  a 36, a los cuales les cortó 23 orejas, tres rabos y salió seis veces por la puerta grande.- (Martha López Huan)