MÉRIDA, Yucatán, martes 03/03/20.- En tácticas que se creían superadas, Álvaro Mimenza Aguiar, ex presidente de Canirac, quiere seguir teniendo el control de esa Cámara y para tratar de lograrlo apoya al joven Roberto G. Cantón Barros, propietario del restaurante Bristola 57.

Lo quiere imponer a base de trampas y corrupción, con la ayuda de la actual presidenta de la Canirac, Alejandra Pacheco Montero, persona muy cercana a Mimenza Aguiar.

El adversario opositor es el joven Carlos Cárdenas Cáceres, dueño del restaurante Leo, quien encabeza la planilla “Unidad Restaurantera”, y quien tiene el respaldo de empresarios de mucho peso como Gabriela Cejudo, presidenta del Grupo Nicxa, y Guillermo Mendicuti Loría, dueño de Los Trompos.

Los opositores se quejan de que no les dan el padrón de socios, de un proceso amañado para favorecer al candidato del grupo de Mimenza, y de una presunta falsificación de documentos, que propició una denuncia ante la PGR. Además se niegan a aceptar la planilla de Cárdenas Cáceres.

Las elecciones deben ser este jueves  5, pero, al parecer, podrían posponerse ante la serie de irregularidades qué hay y que derivarían en una impugnación del proceso, así como una fractura en la Canirac Yucatán.