MÉRIDA, Yucatán, jueves 20/02/20.- Como un enfermo mental se presentó Sergio N.V., presunto autor del doble feminicidio, quien ante un juez habló cosas fantasiosas, actuó como con delirio de persecución, pero eso sí, dijo que él no mató a su abuela y a su mamá; luego lo mandaron a un examen psiquiátrico.
El proceso continuará después de que se conozca el dictamen de los médicos del Psiquiátrico, para saber qué procedimiento se podría seguir y si se le podría declarar inimputable o que otro juez ejecute una orden de aprehensión en su contra para juzgarlo por feminicidio.
Ayer publicamos que, aunque todas las circunstancias indican que mató a su mamá y a su abuela, Sergio N.V. quedaría impune del doble feminicidio, ya que no hay pruebas contundentes de que él las estranguló, ya que al haber vivido en esa casa hay huellas de él. Además, este sujeto tendrá que pasar una prueba psiquiátrica para ver si está bien de sus facultades mentales, ya que es un drogadicto consumado.
Ante su aparente locura, derivada, supuestamente, de su afición a las drogas, el juez de control Rómulo Antonio Bonilla Castañeda suspendió el proceso penal y el plazo para resolver la situación jurídica de Sergio N.V.
En un principio, Bonilla Castañeda dictaminó como legal la detención del acusado, por los delitos de portación de armas e instrumentos prohibidos, ataques peligrosos y daño en propiedad ajena, ambos cometidos contra servidores públicos que denunciaron los agentes aprehensores Sergio C.C. y Ángel Isaías T.C.
Estos agentes indicaron que el domingo 16 de febrero, a las 12:45 horas, localizaron a Sergio cuando caminaba por la calle 10 entre 21 y 19 de la colonia “San Esteban” y cuando iban a entrevistarlo, se puso agresivo de palabra, empujó al primero de los policías y luego atacó con un cuchillo al segundo, al que le dañó su chaleco antibalas.
Cuando escuchó al sujeto, el juez determinó que se le debe someter a una valoración psiquiátrica, argumento que fue robustecido con un examen previo que le efectuó la Fiscalía, donde el diagnóstico provisional señala que tiene delirios de persecución.
Sergio declaró que quería limpiar su nombre y deseaba ser un ejemplo para su hija; afirmó que tiene correos e información en su computadora en los que encontró cómo hacer negocios con la descarga de música y la fabricación de oro y otros metales preciosos, los cuales vio que en China se hace con facilidad.
Dijo también: “mi mamá y hermana se enteraron del pedido de materiales para hacer el oro y empezaron a reunirse con otras mujeres de la familia”, para supuestamente sacarlo del negocio.
Siente que lo persiguen los federales, el Ejército, el FBI, el gobierno, Google y sus amigos y dijo que sentía que estaban sobre él, porque sabían que tenía algo grande que valía mucho: “todos estaban contra de mí, era un complot”.
Pero eso sí, cuando habló de la muerte de su mamá y de su abuela se exculpó: afirmó que el sábado 15 se despidió de su madre, a las 8 p.m., y cenó lo que le dejó y luego fue a un restaurante cercano, donde es cliente y que horas después regresó a la casa de su mamá y de su abuela (Gladis V.U. y Ana U.M.), a las que encontró muertas.
Con claridad y precisión dijo que, al verlas, les tomó el pulso, la temperatura, etc., y luego se comunicó con su prima abogada, Esther A.N., poco antes de las cinco de la mañana, del domingo, pero ésta no le hizo caso.
Luego volvió a llamarle y le dijo que habían secuestrado a su hermana, pero ésta lo citó en su casa a las 11 de la mañana y cuando iba a verla lo detuvieron; afirmó que nunca atacó a los policías ni opuso resistencia.
Sin embargo, ocultó que hace unas semanas atacó y lesionó a su mamá, por un pleito por dinero.
De acuerdo con datos recabados, desde muy joven Sergio N.V., se volvió adicto a la marihuana, a la LSD, a las “tachas”, metanfetaminas y demás drogas, de modo que fue diagnosticado que padecía síndrome delirante y se convirtió en paciente psiquiátrico.


