BUENOS AIRES, , martes 04/02/20.- El tiburón blanco es la especie de pez más afamada por ser uno de los depredadores marinos más imponentes. Es de los tiburones más grandes en el mundo, alcanzando los 6 metros de longitud o más.
Un peculiar y casual hallazgo paleontológico realizaron dos vecinos de la ciudad de Miramar, lo que demuestra la presencia de un tiburón prehistórico en esa zona del planeta. Los fósiles identificados recientemente, tendrían una antigüedad cercana a los 10 mil años, sin embargo, el tiburón blanco, es una especie rara vez registrada en el mar argentino.
Hace unos días se logró realizar el registro de esta especie en Miramar, a partir de dos dientes depositados en las colecciones científicas del Museo de Ciencias Naturales de esa ciudad, ubicada a unos 450 kilómetros de Buenos Aires. Según los informes, dos vecinos de la localidad los encontraron mientras juntaban caracoles en la playa.
En ocasiones aparecen fósiles desplazados en nuestra costa, pero estos restos marcaron la diferencia. “De forma separada en distancia y tiempo, se recuperaron los dientes que muestran un importante proceso de fosilización. Los materiales en cuestión fueron llevados al Museo Municipal de Miramar, y quedaron guardados en un cajón durante unos años” comento Daniel Boh, titular del museo local.
El primer diente, fue encontrado por José Puente en las playas ubicadas en el bosque del vivero dunicola, y el segundo, fue descubierto por Miguel Babarro y procede de la localidad vecina de Mar del Sud, distante a unos 15 kilómetros al sur de Miramar.
Pasaron varios años, hasta que Mariano Magnussen del Laboratorio Paleontológico del nuevo museo miramarense, notó la importancia del hallazgo mientras revisaba cientos de fósiles depositados en las colecciones. Junto a Federico Agnolin (Museo Argentino de Ciencias Naturales, Conicet, Fundación Azara y Universidad Maimonides) realizaron las primeras observaciones sobre los mismos, y desarrollaron algunas hipótesis sobre su origen, ya que en varios sectores de las playas locales suelen aparecer restos fósiles de ballenas, caracoles y erizos que estarían vinculados con los ambientes donde vivían estos tiburones prehistóricos.

Posteriormente, Sergio Bogan (Fundación Azara y Universidad Maimonides) consultó dicha colección y observó los dientes, identificándolos de inmediato como los de un Carcharodon carcharias, popularmente conocido como tiburón blanco.
“Si bien presentan erosión se trata de dos excelentes piezas fósiles, uno de ellos de la mandíbula superior y el otro de la inferior”, sostuvo Sergio Bogan, y agregó “Se trata de los primeros restos fósiles de esta especie descubiertos en este sector de la costa bonarense, el tiburón blanco en la actualidad es sumamente inusual en nuestras costas y este hallazgo refuerza el modelo paleontológico previamente propuesto, donde la especie era mucho más abundante en el pasado reciente de nuestro mar”.


