UMÁN, Yucatán, viernes 17/01/20.- En 2016, el INAH halló una zona arqueológica llamada “Panadero”, cerca del Centro de Operaciones Ferroviarias, la cual no estaba registrada.

La investigadora, Lourdes Toscano Hernández, dijo que data del período preclásico 300 años antes de Cristo a 150 años después de Cristo.

En la zona hallaron 80 estructuras, material cerámico, una acrópolis y un juego de pelota, algo poco visto en edificaciones mayas de la época.

Debido a su cercanía con el Centro de Operaciones Ferroviarias, se hizo un resguardo con un polígono de 200 metros para estudiar a largo plazo.

“El acrópolis, que tiene una extensión de 100 por 100 metros y 11 construcciones en su plataforma, y el juego de pelota, que mide 40 por 70 metros, hizo que Panadero sea una zona particular porque no es común que estén juntos”, dijo Lourdes Toscano.

También dijo que en “Panadero” hay influencia de técnicas de construcción del Petén, de Guatemala, aunque se presume que la gente no tenía las herramientas para hacer una gran ciudad de modo que que realizaron lo que pudieron.

“Las personas que construyeron el Panadero no tenían los recursos ni materiales que les permitiera crear grandes obras arquitectónicas, que después se construyeron en tiempos posteriores”, refirió la especialista.

Lourdes dijo que hallaron más de 75 unidades habitacionales de diferentes características, quiere decir que era una ciudad, sin embargo, dijo que durante el transecto hallaron 300 construcciones de vivienda.

“Encontraron por cada unidad de excavación de cuatro metros hasta cinco bolsas de tepalcates, de modo que los ciudadanos no producían suficiente cerámica, sino cestería”, dijo.

Afirmó que los hallazgos de “Panadero”, así como otros 200 sitios descubiertos los últimos 20 años en diversos estudios permitieron a los expertos verificar que el norte de Yucatán tuvo una importante actividad ceremonial, pese a que tuvieron que implementar estrategias para construir.

“Tienen evidencia de cómo los mayas empezaron a construir. Encontramos que los mayas del norte de Yucatán no tenían al alcance la piedra, entonces, las extraían de afloramientos de roca. Aquí los rellenos constructivos se hacían con tierra y no con piedra”, dijo Toscano.

“Hay evidencias de que no les funcionaba el mortero de lodo y se les caían los muros, entonces construyeron taludes, una manera más fácil y barata para solucionar sus problemas de estabilidad”, dijo.

Finalmente afirmó que el trabajo de resguardo en ese nuevo espacio ya terminó, se registró, hicieron mapeo y excavación, y continuarán las investigaciones, para tener nuevos hallazgos en este lugar.