MÉRIDA, Yucatán, viernes 03/01/20.- Aunque estaba en una zona “bien vigilada”, porque siempre hay gente y policías, Guadalupe P. estuvo a punto de ser víctima de dos ladrones frente al Hospital O´Horán, sobre la Avenida Canek.
Sin embargo, gracias a la rápida y valiente reacción de doña Lupe, los ladrones fallaron en su intento, ya que huyeron cuando la señora le asestó tremenda bofetada a uno de los cacos, seguida de una ráfaga de mentadas de madre y un celular para tomarles foto, como “armas” para defenderse.
Este intento de asalto se da en el “supuestamente” más vigilado de la ciudad, después de la casa de Vila, en donde en noviembre asaltaron el Oxxo que está ahí, acción fuera de lo normal, porque en los alrededores de esa tienda es constante la circulación de gente por el rumbo, además de que los patrullajes son constantes, así como la entrada de patrullas policíacas que llevan detenidos para ser atendidos en el hospital que está junto al Oxxo, de modo que prácticamente todo el tiempo hay cerca policías.
Sin embargo, ayer jueves en esa zona “muy vigilada” doña Lupe estuvo a punto de ser víctima de un par de ladrones, ya que, luego de “madrugar”, acudió a las 07:00 horas a su cita con el urólogo, en el Hospital O’Horán, y al terminar caminaba de la Avenida Itzáez al paradero ubicado en la avenida Jacinto Canek, frente a urgencia del hospital, y cuando estaba a unos metros de llegar dos sujetos intentaron robarle.
De pronto un sujeto que iba delante de ella hizo como que se le cayó algo y se inclinó para recogerlo, pero le tapó el paso a doña Lupe, lo que aprovechó el sujeto que iba detrás de ella para meter su mano en el bolso de la señora, quien al sentir que intentaban robarle reaccionó de inmediato, se volteó y le dio una tremenda bofetada al caco.
Sin embargo, el sujeto se hizo al ofendido y le preguntó a doña Lupe que le pasaba y ella le contestó “hijue….” ratero ve a robarle a tu “chin….madre” y enseguida sacó su teléfono celular y comenzó a tomarle fotos a los ladrones, quienes al ver esta acción se atemorizaron y huyeron en direcciones opuestas, mientras uno de ellos le gritaba “vieja loca”.
El sujeto que hizo como que se le cayó algo vestía un gorro tejido, como el que usan los chilangos y un sueter estilo trapeador y el otro llevaba puesta una playera blanca de rayas rojas.


