MÉRIDA, Yucatán, sábado 28/12/19.- “Lo mató con saña y con sangre fría” y se trató de un crimen con agravantes, afirmó de Braulio L. S., la asesora de la familia de Sergio Serranova, a quien el joven mató de 25 cuchillazos y golpes con un objeto contundente.

Al mesero veracruzano Braulio L.S. lo imputaron acusado de homicidio simple, porque, según él mismo confesó, mató al empresario artístico Sergio Serrano Navarro.

Luego de vincularlo, el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero ordenó que el joven permanezca en prisión un año mientras concluye el proceso para conocer la pena definitiva que se le dará, la cual, como hemos publicado será ridícula, sobre todo si consigue un proceso abreviado.

El juez Mugarte Guerrero escuchó los alegatos de las partes y programó el cierre de investigación complementaria en cuatro meses.

La defensa del particular del inculpado buscaba que el juez considerara que su cliente se entregó voluntariamente a las autoridades, días después del homicidio, y había declarado ante el Ministerio Público su versión de cómo ocurrieron los hechos.

Los defensores recordaron que el occiso y su victimario tenían una relación de tipo sexual, de sexo oral por pago de 600 pesos y volvieron a relatar todo lo dicho por su cliente, que éste sabía que Serrano tenía una enfermedad contagiosa y que el ahora procesado se opuso a penetrarlo, pues temía contagiarse.

Por eso discutieron y el ahora occiso trató de ahorcarlo y que le dio un cabezazo al promotor y luego lo empujó y que al levantarse tomó un cuchillo serrucho y lo lesionó en la mano derecha. Empezaron a forcejear por el arma y ambos se lesionaron, su cliente con nueve heridas punzocortantes en ambas manos y el occiso con 25 en la cara y tórax.

Vale indicar que la causa de muerte fue certificada como traumatismo craneofacial, es decir por un golpe con un objeto contundente.

Al final, la defensa dijo que el ahora procesado actuó en defensa propia de forma excesiva y todo se trató de una riña.

Sin embargo, la asesora de la víctima directa indicó que la confesión no concuerda con muchos datos de investigación, como son las numerosas heridas que tuvo la víctima, desde contusas, cortocontusas y punzocortantes, cuando el ahora procesado sólo tuvo nueve en ambas manos.

Además, cuando Braulio abordó el Didi que pidió para retirarse del lugar sacó un par de maletas del ahora occiso y solicitó al chofer que las metiera y bajara del auto cuando llegaron a su destino; ocultó sus manos en una sudadera que apenas estaba manchada de sangre; esperó demasiado tiempo para entregarse y confesar, a fin de preparar una coartada; que no tuvo contusiones y lesiones punzocortantes en la cara, de modo que no parece que peleó.

La madre del ahora occiso relató que no son congruentes los alegatos del sujeto, pues robó las maletas de la víctima, quien recientemente había cambiado una fuerte suma de pesos en dólares pues iba a ir a Los Ángeles.

Finalmente, la asesora afirmó que no fue una riña, porque a nadie se le puede causar así como así 25 heridas en el rostro y el tórax, “pues lo mató con saña y con sangre fría”, y que se trató de un crimen con agravantes.