MÉRIDA, Yucatán martes 24/12/19.- Luego de asesinar con saña a Sergio Serrano, de 25 cuchillazos, resulta que Braulio Luna, de 18 años de edad, se entregó a la justicia como buen samaritano y seguro confesará su crimen para que le den unos ocho años de cárcel nada más.
Esto se debe a que ayer lo imputaron por el delito de homicidio simple, que se castiga con una pena corporal de 10 a 15 años de cárcel, pero si confiesa y se acoge a un procedimiento abreviado le rebajarán sustancialmente al veracruzano, que a sus 18 años ya lleva un crimen en su haber.
Primero se pidió, de acuerdo con la petición del Ministerio Público y tomando en cuenta las circunstancias de los hechos, imputarlo por el delito de homicidio cometido en riña con el carácter de provocado, sin embargo, en la audiencia el Ministerio Público imputó por el delito de homicidio simple, que tiene una penalidad de 10 a 15 años.
La defensa del joven expresó que está en la mejor disposición de colaborar con la justicia y que en un momento dado buscar un acercamiento con la familia de la víctima para platicar sobre la cuestión de la reparación del daño, haciendo conciencia de que nada le devolverá la vida al ahora occiso.
Pero familiares de Sergio Serrano, entre ellos su mamá, María Martha Navarro Arévalos, exigen justicia y que el crimen no quede en la impunidad.
Se plantearon los argumentos de vinculación y se solicitó la duplicidad del término constitucional para el efecto de resolverse sobre la situación jurídica del imputado; se programó para el domingo 29 la audiencia de vinculación a proceso, a partir de las 11:30 horas, mientras tanto el Juez Mugarte Guerrero le impuso como medida cautelar al presunto homicida la prisión preventiva oficiosa.
El asesinato fue luego de una riña pasional, ya que el muchacho se resistió a tener relaciones sexuales con el extinto, después de haberle practicado sexo oral.
Ayer poco después de las 13:45 horas dio inicio en el Juzgado Segundo de Control del Centro de Justicia Oral, a cargo de Luis Edwin Mugarte Guerrero, la audiencia de formulación de imputación solicitada por el Ministerio Público.
El joven casi confeso, porque dijo que se entregó solito a la justicia, presunto responsable del sangriento crimen llegó por su propio pie al Centro de Justicia Oral, acompañado de sus abogados Jesús Antonio Alonzo Torres y Jorge Chan Pech, así como con su padre y otros familiares, entre ellos su novia, una joven embarazada.
De acuerdo con datos recabados, hace aproximadamente un año que el joven, quien dijo ser soltero y estudiante, que trabajaba en el restaurante bar “La Casita del Cheviche”, donde conoció a “Serranova”, ya que es socio del establecimiento.
Se hizo amigo del socio, quien lo invitaba a tomar cervezas y se mandaban mensajes por Internet; después hubo mayor acercamiento y acudía a casa de Sergio, ubicada en la calle 49-C entre 54 y 56 número 338 del fraccionamiento Francisco de Montejo, donde veían películas y videos.
De acuerdo con la declaración ministerial que realizó el joven al presentarse en forma espontánea al Ministerio Público, después de que le dieron de alta del Hospital O’Horán, donde le cosieron la mano por las lesiones sufridas con un cuchillo serrado, el extinto le practicaba sexo oral y a cambio le pagaba 600 pesos por cada encuentro.
El viernes 6 de diciembre, en horas de la noche, Braulio estaba en su casa cuando Sergio le llamó por teléfono y le dijo que quería verlo; el joven primero le respondió que no podía, ya que al día siguiente tendría partido de fútbol en la escuela, pero Sergio Serrano le insistió y le envió un taxi.
Al llegar a la casa de Sergio vieron videos y luego el promotor le practicó sexo oral y le pidió que lo penetrara, pero Braulio le dijo que no, ya que Serrano tenía una enfermedad contagiosa, entonces, según dijo el veracruzano, Sergio lo sujetó y lo volteó para hacerla de activo y le dijo que ya había invertido mucho dinero en él y era hora que le pagara.
Según la versión del joven, se resistió y le dio un cabezazo a Sergio y que en respuesta éste agarró un cuchillo de sierra, con mango de madera, y le lanzó tajos, de modo que lesionó al joven en las manos, una de ellas la tenía vendada ayer durante la audiencia; forcejearon por el arma y logró desarmarlo.
Agarró el cuchillo y, en lo que se puede considerar saña, le causó una serie de lesiones corto-contusas en el cuello, cara y cabeza, unas 25 en total, hasta verlo caer inmóvil.
Luego, Braulio metió ropas en una maleta y se cubrió las heridas, pidió un taxi y le llamó a su padre, después fue a un consultorio de “Similares”, donde le aconsejaron que fuera a un hospital, ya que requería de puntos.
Con su familia se trasladó a la Clínica de Pensiones, pero debido al costo de la cirugía se dio de alta voluntariamente y fue trasladado al Hospital O’Horán; el día 7 de diciembre, después de contarle lo ocurrido a su familia, contrataron los servicios de unos abogados, que le aconsejaron que colabore con la justicia y se presentó voluntariamente a rendir declaración.


