TELCHAC PUERTO, Yucatán, lunes 23/12/19.- Por segunda vez un alcalde encubre la corrupción del comandante José Bartolo Zapata Caamal, al que, en lugar de despedir, le piden que presente su renuncia y así no lo boletinen y pueda trabajar en otro municipio.

Primero fue el alcalde de Dzidzantún Ismael Aguilar Puc, a principios de septiembre, y ayer en la mañana lo hizo  el alcalde Alfredo Marrufo, luego que se enteró que Zapata Caamal se quedó con $6 mil que donó un estadounidense para el aguinaldo de los policías.

Ayer domingo en la mañana, en “El día del policía”, el director de seguridad pública del puerto, José Bartolo Zapata Caamal fue destituido de su cargo y, de acuerdo con una fuente de primera mano, el hoy ex director de la policía recibió la cantidad de dinero de manos de un gringo, el cual cada año dona a la corporación policiaca dinero y mercancía para el aguinaldo de los policías.

El comandante Zapata Caamal entregó la mercancía, pero se clavó el dinero, aunque cuando lo descubrieron negó los hechos, pero el mismo gringo se le dijo al alcalde Alfredo Marrufo, quien le pidió la renuncia de su cargo para que no sea boletinado, lo que implica que también el alcalde es cómplice, pues oculta un acto de corrupción.

Al negro expediente de José Zapata se le atribuye el desmantelamiento de una ambulancia en el año 2015, cuando el mismo alcalde priista Ismael Aguilar Puc saqueó todos los inmuebles del ayuntamiento de Dzidzantún y se los entregó vacío a la administración panista de Raúl Torres Faisal.

En el año de 2018, cuando fue nombrado director de seguridad pública por el mismo Ismael Aguilar, Zapata Caamal se dedicó a cobrar moches a pepeineros furtivos, salcochaderos y expendio de bebidas embriagantes clandestinos; figuró en una lista, por medio de la cual cobraba tres mil pesos por brindar protección a mininarcos locales.

Dedicado a los levantones, fue denunciado en varias ocasiones ante la comisión de derechos humanos en Yucatán (CODHEY) por golpear a ciudadanos, robarles sus pertenencias o fabricarles delito para sacar jugosas multas.

José Zapata “renunció” como el director de la policía de Dzidzantún, al ser descubierto que le robó a tres pescadores, además de que les cobró una elevada multa y los sacó a la fuerza y de manera ilegal de la casa donde vivían los hombres de mar.

Dos meses después de su “renuncia”, el alcalde de Telchac, a recomendación de Agular Puc, lo contrató; a los pocos días de su contratación fue detenido fuera de su jurisdicción “en el periférico de Motul” por la policía municipal, cuando extorsionaba a un conductor, al que le pidió 4 mil pesos, porque éste chocó contra una patrulla del puerto.

En esa ocasión, el director de la policía de Motul Pablo Pech (a) “El Spiderman motuleño” le dio la libre por ser su similar y asentó en la bitácora que un tal Bartolo Zapata, supervisor de una farmacia fue detenido y puso en libertad tras cobrarle una multa.