Mérida.- Los Venados de la Universidad Marista aprovecharon el descontrol del pitcheo rival, que además cometió un par errores que resultaron decisivos para el jugoso racimo de seis carreras con las que remontaron una desventaja de tres anotaciones, para darle la voltereta al marcador e imponerse 6×5 a los Diablos de la Bojórquez, en el campo de Chichí Suárez.

Así de emocionante resultó el partido de la tercera jornada sabatina de la Liga Meridana de Invierno de Béisbol, donde el equipo local, de forma increíble, con sólo dos hits, consiguió un valioso triunfo que los mantiene en solitario en el liderato de la clasificación general, con marca de 3-1.

Marco Quevedo, quien abrió por los Ciervos, salió en la parte superior de la sexta entrada, con la pesada carga de tres carreras con las que el equipo infernal tomó la delantera 3-0.

Después de colgar las primeras dos argollas, Quevedo se metió en problemas en la tercera entrada después de hilvanar una cadena de 5 retirados en fila. La base a Lorenzo Dzib y el doble de Obed Buenfil, puso en los senderos las carreras que le dieron la ventaja al equipo visitante.

Tras despachar hirviente chocolate a Gregorio Ángulo, el segundo seguido, Quevedo le pasó cuatro pelotas malas al cubano Albert Lara y el también antillano Yasiel Agete, hizo valer su condición de cuarto “leño” y con un cañonazo que se estrelló en la barda del jardín central, remolcó las primeras dos carreras de los Diablos.

En la cuarta entrada, los kisines pusieron tierra de por medio con una carrera que le dio cómoda ventaja al equipo dirigido por Salvador Arellano, producida por sencillo de Aarón Olivera.

Ernesto Moar lanzó para ganar, pero su descontrol y los errores que cometió su defensiva le costó sufrir la dolorosa derrota.

Moar le firmó boleto gratuito a la inicial a Iván Alvarado y golpeó a Rodrigo Uicab. Con par de ponches, Moar “arregló” la situación y cuando parecía que le colgaba, a los ciervos, la sexta argolla consecutiva, un pecado del camarero Rafael Castillo, con el rodado de Juan Carlos García, propició su debacle y la del equipo infernal.

Con la pifia, Alvarado se coló a la registradora y otra base por bolas congestionó los senderos y la segunda transferencia consecutiva, ésta a Francisco Espadas, permitió que los Venados anoten de “caballito” su segunda carrera.

Salvador Arellano no aguantó más a su pitcher y llamó a Luis “Spaghetti” Montero, pero llegó descontrolado y cedió un pasaporte, tercero al hilo para los universitarios, que empataron el juego a tres.

Benjamín Sandoval se hizo cargo del montículo y dominó a Mateo Velásquez con un rodado a sus manos, pero el tiro infame que realizó a la inicial propició que se vacíen los senderos y la pizarra se puso 6-3 a favor de la Marista.

Con ese racimo, Marco Quevedo, cuya labor en 6 entradas, con 3 carreras, 7 hits, 2 bases por bolas, y 6 ponches (para llegar a 23 anestesias), se acreditó la victoria con salvamento de Danilo de Jesús.

Senadores batearon 7 jonrones, pero…

De poco sirvieron los siete cuadrangulares conectados por los Senadores de la Morelos, ya que sus errores defensivos los condujo a perder 12-9 ante los Azulejos de la Dolores Otero, en un duelo de volteretas.

Totalmente erráticos estuvieron los legisladores en el campo Gonzalo “Sansón” Novelo de la Dolores Otero, sobre todo en la cuarta entrada que fue cuando recibieron mortífero racimo de siete anotaciones. En dicho inning cometieron dos de las tres pifias, ambas del cubano Ramón Lunar, quien con el madero estuvo encendido y empató el recórd de los jugadores con tres bambinazos en un mismo juego, pero al final fueron en vano y su equipo ligó su segunda derrota consecutiva.

En otro juego, con un “walk off”, los Jaguares de la UADY dejaron tendidos en el terreno a los Zorros de Pacabtún, 3-2, gracias al batazo del gane de Arturo Puerto.

Este domingo hay juegos en Pacabtún, Morelos y la Bojórquez.