MÉRIDA, Yucatán, martes 29/10/19.- Como barco a la deriva en medio de un “norte”, el PRI local trata de enganchar al gobernador y obligarlo a que haga, lo que nunca hizo el PRI en más de 80 años, menos cuando gobernó Víctor Cervera: que haga lo que los alcaldes quieran.

Francisco Torres Rivas, presidente estatal tricolor y Sansón Palma, que ni a Dalila llega,  alcalde de Yaxcabá y presidente de la FENAMM, exigen una mesa de diálogo a Mauricio Vila Dosal, cuando debería exigírsela a “Lechitas” (Joaquín Díaz Mena)  delegado del presidente de nombre, más no en los hechos, porque él (El Peje) es el que destruye las economías de los estados y de los municipios.

El gobernador tiene un plan de desarrollo para el estado, de modo que lo que pide Panchito ,- una mesa de diálogo, a fin de fortalecer las finanzas de los ayuntamientos, mejorar la oferta de servicios públicos, reducir el gasto innecesario y aumentar la inversión productiva bajo un esquema de coordinación y responsabilidad-, atenta directamente contra ese plan.

Además, los alcaldes tricolores seguramente buscarán llevar agua a su molino y buscarían tirar los proyectos del gobernador y, con el argumento de que necesitan apoyo, propondrían otros.

Buen intento de los tricolores de crear una guerra política, pero equivocada si de buscar recursos se trata, ya que al gobierno estatal también le recortarán dinero, de modo que al que deben acudir los tricolores es al Peje, por medio de “Lechitas”, si es que el sanfelipeño sirve para algo.

Si quieren recursos, comiencen por ahorrar y en vez de quejarse, los alcaldes tricolores deben sacar a los asesores que les colgaron y demás aviadores que tienen en sus nóminas.